La diversidad, un desafío para la iniciación
 

Desde hace ya un tiempo, venimos planteando en nuestro Observatorio Catequístico la hipótesis de una Catequesis Familiar cuyos interlocutores no han sido iniciados en la fe o, a pesar de haberlo sido, han realizado luego otras opciones que los han mantenido en una fe infantil y olvidada.

Muchos están a distancias diversas de la propuesta de Jesús. Algunos, comprometidos con ella e iniciados en la fe, llegan a la Catequesis Familiar con el sincero deseo de crecer en una respuesta libre y consciente a esa propuesta. Otros se sienten convocados por preguntas e intencionalidades distintas.

La diversidad es, ciertamente, uno de los desafíos más repetidos hoy a nuestro ministerio catequístico. Desafío que se presenta como realidad cultural a los distintos ámbitos de la vida social: la educación, la política, la economía, la evangelización…Se convierte, en no pocas ocasiones, en reclamo a la equidad y nos demanda respuestas justas y creativas.

Este desafío asume distintas perspectivas. La diversidad es amplia y variada en sí misma. Desde la perspectiva de la iniciación, nos proponemos hoy pensar en la diversidad de los itinerarios.

En otros tiempos, en los cuales la socialización religiosa y la cultural se identificaban, las personas llegaban a los procesos catequísticos en situaciones de fe más similares. Hoy, cuando la religiosidad de los padres y maestros ya no constituye el modelo único a transmitir, los interlocutores de la Catequesis Familiar llegan desde caminos diversos y nos reclaman, explícita o calladamente, itinerarios diversos.

Algunos autores han investigado los itinerarios de religiosidad juvenil y han realizado varias clasificaciones, aportándonos así una mirada interesante, que puede contribuir a nuestra comprensión de los distintos caminos que ya han recorrido los padres cuando llegan a un proceso de Catequesis Familiar.

Nosotros nos detendremos hoy en la siguiente clasificación por considerarla bastante representativa de la diversidad, como fenómeno religioso y cultural de la crisis en la transmisión de la fe.

Creyentes no afiliados son los que creen sin pertenecer. No se consideran parte de la institución, viven una fe individualista y acuden, a veces, a la comunidad eclesial con una búsqueda o solicitud puntual.
Tradicionalistas han recibido la fe de sus padres por herencia. Son practicantes, pero sólo algunos están comprometidos con un proyecto comunitario de evangelización.
Los que han vuelto a la religión no necesariamente a aquella de la que emigraron, y con un fuerte componente de elección, de acuerdo con sus gustos.
Los buscadores que pueblan el universo de los nuevos movimientos religiosos. A veces, quedan sujetos a situaciones de sincretismo que, generalmente, no advierten. No terminan de irse de la religión de sus padres, pero asumen las prácticas y creencias que les ofrecen los nuevos movimientos religiosos.
Los secularistas que han sido absorbidos por la socialización cultural y que parecen no necesitar una búsqueda religiosa.

La experiencia pastoral de cada uno de nosotros podrá resignificar esta clasificación, enriqueciéndola con otros rasgos y emergentes. Lo cierto es que ella nos deja ver la diversidad como verdadero desafío a nuestros procesos catequísticos.

¿Cómo recibimos en la Catequesis Familiar a los padres que llegan después de haber recorrido caminos tan diversos? ¿Qué nuevos itinerarios les ofrecemos para iniciarse o reiniciarse en la fe?

Jesús advierte la diversidad, la considera y la incluye en su propuesta. Llama la atención la originalidad de cada diálogo. Nicodemo, la samaritana, el recaudador de impuestos, los niños, los enfermos, los pecadores, el joven rico… A todos los incluye. Nadie queda afuera del anuncio. Pero para todos ellos hay una modalidad y un recorrido diversos.

Nosotros, tantas veces centrados en cuestiones que tienen que ver con la organización o con la cantidad de los que vienen o no vienen, ¿advertimos que la diversidad nos desafía hoy a ser diversos? ¿Nos atrevemos a diseñar itinerarios diferentes para la diversidad de los interlocutores? ¿O seguimos uniformando y cerrando nuestra propuesta, sin permitirnos la justicia y la creatividad de nuevos caminos para la iniciación?

Equipo del Observatorio Catequístico
investigacion@isca.org.ar

 
 

Web
www.isca.org.ar

Si tiene dificultades navegando este sitio o utilizando nuestros servicios contáctese con: ayudaenlinea@isca.org.ar