Isca  
 
¿Qué palabras y gestos catequísticos proponemos ante el sufrimiento del otro?
Participaciones
Guadalupe
Escuchar, entregar.
 13/04/10 10:50
Catalina
En estos días acompañamos a un herman muy querido, que hizo mucho por la catequesis, el lunes octava de Pascua partió hacia el encuentro CON EL PADRE, sorpresa ver esta pregunta, que palabras y gestos catequisticos propnesmos, la experiencia nos enseño, ante el dolor el "estar silencioso", "acompañar", "servir", estar atentos, a las necesidades de quienes estan sufriendo, que decir ante la perdida de un ser querido?, todo palabra esta demás, es hacerme familia, cercano, que las actitudes generosas acompañen.-
 10/04/10 19:02
Isabel Martins Rebelo
Simplemente estar presentes, manifestándoles que estamos para lo que necesiten y que los acompañamos en su dolor. No de modo invasibo sino desde el amor fraterno.
 04/04/10 16:51
María Elena
Como dicen los demás...es más importante estar y acompañar, no todo el mundo tiene el don de la palabra para explicar el sufrimiento humano. Creo que uno debiera seguir el ejemplo de María, acompañando a su hijo en el sufrimiento, desde el silencio pero en presencia.
 26/03/10 09:17
Marcos Palacios
Estoy en todo de acuerdo con Alicia. No se trata de explicarle lo que le pasa ni mucho menos ponerse a defender a Dios, sino de acompañar silenciosamente y de gesto. Ya va a haber tiempo para las palabras.
 18/03/10 10:38
Alici@
Ante el sufrimiento del hermano, es importantísimo el “estar” del catequista. Amándolo, acompañándolo, conteniéndolo, consolándolo, abrazándolo, encarnando la realidad que vive, e iluminándola con la luz del Evangelio. Ayudándolo a descubrir la presencia de Dios en la realidad que está viviendo y los signos de esperanza que brotan de ella. Además es importante levantarle la autoestima, ayudándolo a descubrirse hijo amado de Dios. A descubrirse hermoso a los ojos de Dios, ya que fue creado a su imagen y semejanza. Recordarle que Jesús nos promete que estará siempre, junto a nosotros. Ayudarlo a descubrir que no está solo, y que Jesús nos regaló un arma para luchar en las adversidades: la oración. No siempre el estar del catequista debe ser sinónimo de hablar. A menudo, se puede estar con la presencia silenciosa, o simplemente compartiendo el sufrimiento y ayudando al hermano (como el Cireneo) a llevar la cruz. Lo invitaría a contemplar la cruz de Cristo que aparentemente es un sufrimiento, pero esconde una gran alegría. Muchas veces nuestras realidades también parecen tormentas. Pero en ellas podemos descubrir que el Señor nos habla y también, signos de esperanza. Para un cristiano que tiene a Jesús en su corazón, puede haber lugar para la tristeza o el desánimo. "SONRÍE, JESÚS TE AMA"
 16/03/10 23:14
 
 
 
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