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Destinatarios:
adultos y niños de 7 a 10 años no bautizados
Objetivos/Propósitos:
preparar al sacramento del bautismo, siguiendo las etapas del ritual del bautismo para adultos. Ayudar a los niños, adolescentes y adultos a entrar en la fe cristiana recibida y vivida en la Iglesia.
Preparar al sacramento del Bautismo, en un tiempo largo siguiendo las etapas del catecumenado para insertar al catécumeno en la vida eclesial.
Definición:
Teniendo la certeza que Dios llama a nuevos creyentes a la vida de fe, una catequista de Francia escribió un libro para preparar al bautismo "Serás para mí un Hijo", 1997. Este itinerario catequístico está bastante difundido en Francia, sobre todo en la diocésis de Avignon. Esta catequista fue también invitada a Lituania y a Canadá para presentar su libro para parroquias de esos lugares.Es un itinerario catequístico basado en el ritual de iniciación. Sigue las 4 etapas del catecumenado. En cada una de ellas se proponen unas catequesis adaptadas.
La primera parte trata de un llamado al bautismo y luego de unas catequesis, especialmente "Aquí, estoy" se da la acogida por parte de la Iglesia del pedido del Bautismo. El punto esencial es la experiencia de una llamado.
Segunda etapa: luego de presentar la fe de la Iglesia se realiza la entrada al catecumenado con una catequesis "He venido para que tengan Vida". Presenta la fe trinitaria a través de las palabras sacramentales del Bautismo que evoca el Credo: "Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Tercera etapa: En esta tercera parte se explica la liturgia del Bautismo y en el momento oportuno se da la catequesis "Dejáte amar por Dios" y se realizan los escrutinios o rito penitencial. Esta parte sigue fielmente la liturgia y explica el sentido de los símbolos utilizados.
Cuarta etapa: En esta parte Vida en Cristo se prepara al catecúmeno a los sacramentos de iniciación: Bautismo, Eucaristía y Confirmación(este último puede hacerse más tarde teniendo en cuenta la edad y madurez de los niños). La catequesis inmediata se titula "Si alguien me ama, mi Padre lo amará ... Haremos en él nuestra morada". Abre a las riquezas de la vida en Cristo al cual participa todo bautizado en la fe de la Iglesia.
El maestro de este itinerario es el Espíritu Santo. El rol del que acompaña al catecúmeno es el de Juan Bautista que muestra a Cristo. Ayuda al catecúmeno al descubrir la acción del Espíritu Santo en su vida ya que es el Espíritu Santo quien construye la Iglesia.
Este itinerario se basa en la Escritura Santa, el Catecismo de la Iglesia Católica, el Directorio General de catequesis del 97.
Terminaré con una frase de la introducción de ese libro, citando a Juan Pablo II, el 23/8/1997 en Longchamp "Están llamados, elegidos por Cristo para vivir en la libertad de los hijos de Dios, están confirmados en vuestra vocación bautismal y habitados por el Espíritu Santo, para anunciar el Evangelio por vuestra vida".
Agentes:
catequistas de Francia
Valores:
Este itinerario introduce a la Iglesia, el catecúmeno se va integrando a una comunidad que lo recibe. La catequesis no es solo enseñar conocimientos, sino invita a los destinatarios a tener una íntima unión con Jesucristo. Esto se logra a través de la oración. Se invita a los catecúmenos a tener un contacto personal e íntimo con Dios quien nos ha creado, y los pone en contacto con la Trinidad Santa.
Este itinerario es progresivo y respeta la madurez de cada individuo. En el momento indicado se cambia de una etapa a la otra.
Los destinatarios van insertándose más en la iglesia, participando a la Misa e insertándose en las actividades de la parroquia.
Se observa que tratan de modelar sus vidas más conformes al Evangelio, amando a Dios y al prójimo.
Rasgos:
El catequista pasa a un segundo plano y va dejando actuar al Espíritu Santo. Es un proceso lento en el cual se va madurando la fe y se establece una amistad con Jesús. El destinatario va descubriendo las riquezas de la gracia bautismal.
El aporte específico es que va acompañando al sujeto y lo ayuda a no disgregar fe y vida, ni a recibir los sacramentos de iniciación como algo que hay que cumplir como por obligación, sino como una invitación a vivir una vida cristiana, tratando de vivir en lo cotidiano las enseñanzas de Cristo. |