 |
2010
|
2009
 |
Proyecto de actualización catequística
“Vayan y hagan discípulos míos a toda la gente”
(Mt.28,19ª)
|
Justificación:
Partiendo del Testamento que nos dejó Jesús y viendo como crece la población, la falta de catequistas o compromiso con esta tarea, el propósito de la Iglesia para este tercer milenio de dar a conocer el misterio de Dios y que el camino del discipulado misionero es fuente de renovación de nuestra pastoral y punto de partida para la Nueva Evangelización, necesitamos una Iglesia que se haga discípula.
Todos en la Iglesia estamos llamados a ser discípulos y misioneros. Es necesario formarnos y formar a todo el Pueblo de Dios para cumplir con responsabilidad y audacia esta tarea.
El árbol se conoce por sus frutos. Por tanto el signo de que somos discípulos de Jesús, radica en percibir si realmente estamos produciendo otros discípulos suyos.
Nuestra meta no se reduce a ser discípulo-catequista, sino a producirlos; lo cual implica, que nosotros lleguemos antes a ser maestros, no por la doctrina que transmitimos, sino si ayudamos a formar nuevos discípulos. La única vía de multiplicación es formando a otros, para que a su vez capaciten a más como discípulos de Jesús: “cuanto me has oído en presencia de muchos, confíalos a hombres fieles que sean capaces, a su vez, de instruir a otros” (2Tim. 2,2).
Esta propuesta de formación está dirigida a los catequistas que conforman nuestra Parroquia, un grupo insuficiente para la población que va en continuo crecimiento, un grupo que necesita reafirmar su espiritualidad y realmente comprender que su tarea es un llamado de Dios y que debe vivirla con alegría y generosidad para poder transmitir a otros su vivencia ya que el discípulo se forja sólo en compañía de otros que comparten su misma ruta.
Fundamentación
La iglesia tiene la gran tarea de custodiar y alimentar la fe del pueblo de Dios y recordarnos a todos los fieles que en virtud de nuestro bautismo debemos llevar el Evangelio a los demás.
Las condiciones de nuestra época hacen más urgente este deber de la Iglesia, que como esposa de Cristo, debe seguir de cerca las necesidades de los hombres, es decir, sus alegrías y esperanzas, dolores y trabajos con el deseo y la voluntad de iluminar a los hombres con la luz de Cristo, y de congregar y unir a todos en aquel que es su único salvador.
Desde sus comienzos la Iglesia que es en Cristo como un sacramento, vive su misión en continuidad visible y actual con la pedagogía del Padre y del Hijo. Ella siendo nuestra madre, es también educadora de nuestra fe.
Estas son las razones profundas por la que la comunidad cristiana es en sí misma catequesis viviente. Siendo lo que es, anuncia, celebra, vive y permanece siempre como el espacio vital indispensable y primario de la catequesis.
La Iglesia ha generado a lo largo de los siglos un incomparable patrimonio de pedagogía de la fe: sobre todo el testimonio de los catequistas santos, pero a pesar de esto, “la Iglesia necesita una fuerte conmoción que le impida instalarse en la comodidad, el estancamiento y en la tibieza, un nuevo Pentecostés, de manera que cada comunidad se convierta en un poderoso centro de irradiación de la vida de cristo” (362Aparecida).
Pero esa decisión debe impregnar todas las estructuras eclesiales de tal manera que la Iglesia esté en estado permanente de misión, es decir, de Evangelización.
La evangelización es una tarea compleja que comienza con el primer anuncio de Cristo (kerigma) a quienes no lo conocen. También incluye la predicación, la catequesis y la celebración de los sacramentos.
La catequesis es un momento muy importante de la evangelización. Es la actividad constante necesaria para difundir viva y activamente la palabra de Dios y ahondar en los conocimientos de la persona y del mensaje salvador de Jesús.
La finalidad específica de la catequesis, no consiste únicamente en desarrollar, con la ayuda de Dios, una fe aun inicial, en promover en plenitud y alimentar diariamente la vida cristiana de los fieles de todas las edades. Se trata, en efecto, de hacer crecer, a nivel de conocimiento y de vida, el germen de la fe sembrado por el Espíritu Santo y transmitido eficazmente a través del bautismo. Tiende a desarrollar la inteligencia del misterio de Cristo a la luz de la Palabra, para que el hombre entero sea impregnado por ella. Transformado por la acción de la gracia comienza a seguir a Cristo y, en la Iglesia, aprende cada día a pensar, juzgar y actuar como Èl.
Nadie debe sentirse dispensado de recibir la catequesis (discípulos) incluso los destinados a las tareas pastorales (formadores), si saben formarse humildemente en la escuela de la Iglesia, la gran catequista, y, a la vez, la gran catequizada.
Si el Evangelio es una propuesta de vida y se ordena a producir un modo determinado de vivir, la primera actitud espiritual del catequista será acogerlo en la propia existencia, llevarlo al propio corazón, hacerlo carne en su interior y darlo a los demás.
Un catequista que se encontró con la palabra, la transmite con fuerza, con convicción, con pasión y eso contagia.
El deseo de Dios está inscripto en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios, a su imagen y semejanza, y Dios no cesa de atraer al hombre hacia si, y solo en dios encontrará la verdad y la dicha.
El hombre es persona y de ahí dimanan sus facultades, sus grandezas y sus miserias, lo que le otorga una personalidad propia e intransferible.
El misterio de la encarnación nos enseña que lo divino, sin dejar de serlo, se une por voluntad libre de Dios a lo humano; lo eterno, sin dejar de ser eterno, a lo temporal, y todo esto en Jesucristo verdadero Dios y verdadero hombre.
Estar con los demás, vivir para los demás, darse a los otros parece que pertenece a la esencia misma del hombre y para el hombre catequista la esencia no es una mera transmisión de conocimientos, sino que es un hacerse eco de la voz del Espíritu Santo, voz que habla del amor del Padre y del Hijo, el sonido de un Dios que penetra en los corazones de quienes quieren trasmitir su palabra, y también en el corazón de todos los que la reciben para ser nuevos testigos de Jesús con la fuerza del Espíritu Santo.
Propósitos u objetivos
• Contribuir a la formación de discípulos-catequistas para que a su vez puedan formar nuevos discípulos.
• Recorrer con los catequistas un proceso de reflexión.
• y toma de conciencia de la respuesta al mandato de Jesús: “Hagan discípulos míos”
• Crear un espacio rico en una espiritualidad basada en la palabra de Dios y en la ministerialidad del catequista.
• Favorecer espacios de oración, estudio y reflexión sobre la propia práctica catequística.
Duración
Esta propuesta de formación se llevará a cabo los meses de Febrero-Marzo con encuentros presenciales quincenales y el 80% de asistencia obligatoria.
| Espacios curriculares |
Contenidos |
EL PLAN DE JESÙS |
Su misión: ser Jesús
Su meta: instaurar el reino.
Su método: formar discípulos-maestros. |
| EL MAESTRO Y EL DISCÌPULO |
Jesús maestro.
El discípulo.
La estrategia de Jesús. |
| RELACIONES DEL DISCÌPULO |
Con Dios como Padre.
Con Jesús como maestro.
Con el Espíritu Santo como guía.
Con los demás como hermanos.
Con las cosas con libertad.
Consigo mismo como persona. |
| METOLOGÌA DE JESÙS |
Tomó pan en sus manos.
Lo bendijo.
Lo partió.
Lo repartió.
Y dijo “Este es mi cuerpo”.
Coman todos de él.
Hagan esto en memoria mía. |
Instrumentos de Evaluación
En el primer espacio curricular: Trabajo personal. (Encuentro con la propia identidad y misión)
En el segundo espacio curricular: Trabajo personal respondiendo a ítems curriculares.
En el tercer espacio curricular: Trabajo grupal (elaboración e interpretación de parábolas)
En el cuarto espacio curricular: Trabajo grupal: armar una celebración.
Criterios de Evaluación
- La originalidad de las propuestas.
- La capacidad para relacionar contenidos.
- La integración de los saberes previos y de los nuevos aprendizajes.
- La adecuación de las consignas de cada actividad.
- La apropiación a las pautas para la entrega de los trabajos.
Los criterios serán los mismos en los cuatros ejes.
Bibliografía
La Palabra de Dios.
Módulos del curso Curso de Agentes Multiplicadores Semipresencial (CAM)
Formación de discípulos de José H. Prados Flores.
Catechesi Tratendae Juan Pablo II.
Catequesis con espíritu de Victor M. Fernández.
Juntos para una evangelización permanente.
Aparecida.
Martha Zoppi, María Luciana Cordera y María Celeste Busandri |
|
 |
|
 |
Junta Diocesana de Catequesis
Diócesis Villa de la Concepción del Río Cuarto
|
Río Cuarto, 9 de noviembre de 2009
Queridos catequistas y agentes de pastoral:
Con gran alegría nos comunicamos con Ustedes para invitarlos a un Gran Encuentro de Catequistas que se realizará del 11 al 14 de febrero de 2010 en la Escuela Agrotécnica Salesiana “Ambrosio Olmos” (San Ambrosio).
A la Junta de Catequesis y al Sr. Obispo les pareció oportuno el ofrecimiento del Centro de Espiritualidad Santa María de realizar un Retiro espiritual, en orden a seguir fortaleciendo nuestro llamado a ser discípulos misioneros y apuntando también a la misión permanente en nuestra Diócesis.
Como discípulos y misioneros del Cristo vivo, necesitamos aprender a construir una comunidad valorando los diferentes dones de cada uno; y que estas mismas diferencias, en vez de dividirnos, nos enriquezcan. Para eso, es preciso que, aprendamos a dialogar de corazón-a-corazón, a aceptarnos, escucharnos, respetarnos y… sencillamente amarnos.
El encuentro estará guiado por la Sra. Inés Ordóñez de Lanús y su Equipo del Centro de Espiritualidad Santa María. El mismo tendrá como lema “¡PARA AMAR!: Nuestra Misión”, y se trabajarán los ejes: SOLIDARIDAD, ENCUENTRO y AMISTAD. Será:
- Un retiro espiritual de oración contemplativa.
- Días de silencio, reflexión y oración.
- Una experiencia mística de encuentro con nosotros mismos, con los hermanos y con Dios.
- Un encuentro para compartir experiencias como catequistas o agentes de pastoral.
- Un espacio para profundizar en el camino de oración, para aprender a vivir con los pies en la tierra, la mirada puesta en el cielo y los brazos extendidos para abrazar a los hermanos.
El precio de inscripción será de $ 220 e incluye alojamiento, pensión completa y también el traslado desde la terminal de ómnibus de la ciudad de Río Cuarto hasta la Escuela Agrotécnica Salesiana “Ambrosio Olmos” (San Ambrosio).
La invitación a participar de este encuentro está abierta a catequistas de otras regiones del país. De ahí que hay un cupo limitado para nuestra Diócesis. Por eso, les pedimos que se inscriban pronto, antes del 15 de Diciembre de 2009 en la Librería La Buena Noticia de Río Cuarto, llamando al 0358 - 463 3858 o escribiendo al mail: lyslabuenanoticia@fibertel.com.ar
Esperamos encontrarnos para disfrutar de un encuentro profundo con Jesús y compartir la experiencia de sentirnos comunidad…
Tus Hermanos de la Junta Diocesana de Catequesis
Datos para la Inscripción al
Gran Encuentro de Catequistas |
11 al 14 de febrero de 2010
en la Escuela Agrotécnica Salesiana “Ambrosio Olmos”
|
| Apellido: |
|
| Apellido de Casada: (si corresponde) |
|
| Nombre: |
|
| Tipo y Nº de Documento: |
|
Tel. particular:
(con código de área) |
|
Tel. móvil:
(con código de área) |
|
| Localidad: |
|
| E-mail: |
|
Entregar el pago del Encuentro y la ficha de inscripción en:
Librería La Buena Noticia.
Galería Paseo Jardín. Local 17.
Sobremonte y San Martín. Río Cuarto. |
|
|
 |
|
 |
Proyecto diocesano para la formación de catequistas |
La Sra. Rosa María Oller y la Hna. Elba Dora Pighín elaboraron este proyecto con ocasión de la finalización del CAM de Río Cuarto. Se trata de un trabajo en el cual construyeron una síntesis de sus saberes previos, de sus experiencias reflexionadas en el ministerio catequístico y de algunos aportes del mismo CAM. Parte de toda esta reflexión podrá, tal vez, algún día plasmarse en alguna instancia formativa real. Mientras tanto, ellas nos aportan con generosidad su trabajo, para que nos dejemos interpelar por él en nuestras propias reflexiones acerca de la formación de catequistas.
C.A.M. SEMIPRESENCIAL DE RÍO CUARTO
MÓDULO 5: “Hacia una Catequesis inculturada en la cultura comunicacional”
NOMBRE Y APELLIDO:
• Rosa María del Carmen Oller
• Hna. Elba Dora Pighín
PRIMER TRABAJO GRUPAL
PROYECTO FORMATIVO PARA UN SEMINARIO CATEQUÍSTICO
JUSTIFICACIÓN DEL PROYECTO:
Para realizar una mirada de la realidad catequística diocesana nos basamos en tres fuentes de información escrita que nos han brindado los siguientes elementos:
1. Síntesis de las inquietudes de los catequistas expresadas en el “Encuentro Diocesano”, del año 2006:
Necesidades:
• “Más formación para los catequistas: doctrinal, espiritual, metodológica”
• “Material para trabajar en la catequesis: claros, inspirados y didácticos”
• “Más catequistas jóvenes y comprometidos”
Preocupaciones:
• “Acompañamiento de las familias de los catequizandos”
• “Inasistencia a la Misa de los niños, jóvenes, padres”
• “Llegar al corazón de los catequizandos”
• “El fruto de la catequesis, cambio de vida”
Dificultades:
• “Falta de compromiso y participación de los padres”
• “Inasistencias, falta de interés y compromiso de los niños”
• “Falta de catequistas”
• “Falta de formación y compromiso de los catequistas”
• “Inasistencia a la Misa”
• “Falta de materiales didácticos adecuados”
2. Temas de formación solicitados en la evaluación del “Curso básico para la formación de catequistas” del año 2006:
• Formación bíblica: 43%
• Otros: 57%:
- Formación teológica: Creación. Trinidad. Cristología. Iglesia. Sacramentos.
- Formación humana: Psicología. Espiritualidad.
- Formación catequística: Áreas de catequesis destacando la Catequesis familiar. Planificación. Encuentro catequístico. Pedagogía. Dinámicas. Celebraciones.
3. Síntesis del Informe de Diagnóstico de la realidad diocesana presentado por el I.S.C.A. al comenzar el Curso de Agentes Multiplicadores 2007
• "Los catequistas de Río Cuarto manifestaron una activa y comprometida participación en los encuentros presenciales, según nos manifestaron los miembros de la JDC."
• "El crecimiento de una auténtica conciencia de pertenencia eclesial manifestada a través de la participación en el grupo de estudio, según manifiestan las autoevaluaciones realizadas."

• “No hay un criterio unificador en la Catequesis de iniciación (En la Diócesis, sólo en Río Cuarto, ciudad con 13 parroquias, los niños reciben la Confirmación antes de la Comunión) “
• “La confirmación a edad muy temprana. Después de recibir los tres sacramentos de iniciación, el niño no se acerca más a la parroquia“.
• “Esto desarticula, perjudica, minimiza o hace inexistente la Catequesis con Adolescentes“.
• “Los niños de los colegios religiosos no se acercan a las parroquias. “
• “El poder de los medios de comunicación social. “
• “Falta de ardor misionero, testimonio y “garras”. Hay un sentimiento de impotencia. Tenemos un mensaje de gran calidad y de gran actualidad, no saben cómo entregarlo o lo entregan sin fuerzas, o simplemente no lo entregan de ninguna manera. “
• “Falta de articulación entre lo que se cree, celebra y vive, quedando casi ausente la celebración como consecuencia de la Catequesis. “
• “Falta de presencia de catequistas en sectores marginados. Deseos de comprometerse, desde la Catequesis, con las situaciones sociales, que constituyen las nuevas y antiguas pobrezas del hombre. “
• “Lo litúrgico se transmite y se recepciona como un fuerte imperativo desde el deber ser, lo obligatorio y el cumplimiento. Ausencia de celebraciones. “
• “Progresiva disminución en el número de personas que se ofrecen para el ministerio catequístico.“
• “Ausencia de lo que el Directorio explicita como necesario en el ser catequista: ministro, maestro, educador, testigo.“
Deseos y expectativas de los catequistas:
• “Mayor comunicación entre los catequistas de los distintos ámbitos catequísticos y, a la vez, con las demás comunidades de la Diócesis“.
• “Más catequistas formados y comprometidos.“
• “El ingreso de nuevos miembros a la JDC. Proyecto de trabajo por áreas de formación.“
• “Una formación catequística que favorezca el intercambio de experiencias entre los catequistas de las distintas comunidades.“
• “Una formación de catequistas fundamentada en la fe en Jesucristo.“
• “Sacerdotes con formación catequística.“
• “Formación en la doctrina de la Iglesia Católica.“
• “Catequistas que sean maestros, educadores y testigos.“
• “El fortalecimiento de la identidad cristiana en una sociedad materialista.“
• “La articulación entre las distintas áreas de la Pastoral.“
• “Una Iglesia Diocesana más misionera.“
Motivos de esperanza:
• “Presencia de la Junta Diocesana de Catequesis animando toda la Diócesis.“
• “El nombramiento del nuevo Obispo: abierto, cercano, con formación catequística. Manifiesta apoyo y acogida a las inquietudes y actividades propuestas por la JDC.“
• “La creciente formación de catequistas: área de Catequesis en el Instituto de Formación Laical, formación catequística de los seminaristas, Curso Básico de Metodología (2006), Curso de Agentes Multiplicadores (2007).“
• “Apoyo constante de la Junta Regional de Catequesis.“
Después de analizar las expresiones antes mencionadas podemos arribar a las siguientes apreciaciones:
• En nuestra Diócesis el tema del Proyecto Catequístico Diocesano es una asignatura pendiente desde hace muchos años. Al no contar con este Proyecto que involucre a los diferentes procesos catequísticos (niños, jóvenes, adultos, catequesis familiar, tercera edad...) no se siente como una ausencia notoria.
• Carencia de centros de formación para catequistas y por lo tanto, de un proceso permanente de formación catequística básica, sistemática y actualizada, siguiendo los criterios del Directorio Catequístico General.
• Gran extensión geográfica de nuestra Diócesis, que dificulta la posibilidad de formación catequística presencial, continua y sistemática.
• Los catequistas solicitan constantemente instancias de formación y han manifestado una buena respuesta a las propuestas realizadas por la Junta Diocesana de Catequesis en este último tiempo.
• El Obispo, P. Eduardo Martín, quien tuvo a su cargo el tema principal en el “Encuentro Diocesano de Catequistas” del año 2007, expresó qué catequistas y qué catequesis espera para la Diócesis de Río Cuarto. Dada su formación catequística, manifiesta acogida y aliento constante a las inquietudes y actividades propuestas por la Junta Diocesana de Catequesis.“
• Esto anima a los miembros de la Junta a constituir el Área de formación y diseñar un Proyecto de formación básico, sistemático y de actualización para todos los catequistas de la Diócesis.
FUNDAMENTACIÓN:
Dice el Directorio Catequístico General que: “... que cualquier actividad pastoral que no cuente para su realización con personas verdaderamente formadas y preparadas, pone en peligro su calidad... En consecuencia, la pastoral catequética diocesana debe dar absoluta prioridad a la formación de los catequistas laicos” .1
En el ámbito de nuestra “Iglesia comunidad”, se buscará permanentemente concretar la síntesis que debe darse entre la Palabra viva de Dios y el hablar constante de los acontecimientos de la realidad humana.
Dicha síntesis y tal capacidad de “lectura” constituyen la clave metodológica de todo Proyecto formativo eclesial y la metodología es, necesaria y simultáneamente, contenido esencial de la formación que promueve la Iglesia. 2
Por eso, nos parece necesario fundamentar este proyecto desde los siguientes núcleos temáticos:
SER DEL CATEQUISTA:
Los desafíos que plantea la situación de la sociedad en América Latina y el Caribe requieren una identidad católica más personal y fundamentada. El fortalecimiento de esta personalidad pasa por una catequesis adecuada que promueve una adhesión personal y comunitaria a Cristo.
La catequesis no debe ser sólo ocasional, reducida a los momentos previos a los sacramentos o a la iniciación cristiana, sino más bien “un itinerario catequético permanente”. Por esto, compete a cada Iglesia particular establecer un proceso catequético orgánico y progresivo que se extienda por todo el arco de la vida, para que el pueblo conozca a fondo a Cristo y lo siga fielmente, debe ser conducido especialmente en la lectura y meditación de la Palabra de Dios, que es el primer fundamento de una catequesis permanente.
La catequesis no puede limitarse a una formación meramente doctrinal sino que ha de ser una verdadera escuela de formación integral. Por tanto, se ha de cultivar la amistad con Cristo en la oración, el aprecio por la celebración litúrgica, la vivencia comunitaria, el compromiso apostólico mediante un permanente servicio a los demás. Para ello, resultarían útiles algunos subsidios catequéticos elaborados a partir del Catecismo de la Iglesia Católica y del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, estableciendo cursos y escuelas de formación permanente para catequistas.
Debe darse una catequesis apropiada que acompañe la fe ya presente en la religiosidad popular. 3
• “El catequista es, en cierto modo, un intérprete de la Iglesia para aquellos que han de ser catequizados. El lee y enseña a leer los signos de fe, de los cuales el principal es la misma Iglesia.” 4
• “Es mensajero gozoso de la Buena Noticia, profeta de la esperanza y testigo de la presencia de Jesús resucitado“.
• “Muy unido a Dios y muy comprometido con el hombre, que mueve a la conversión y a la vivencia del Evangelio“.
• Vital, creativo dinámico, que responde a los intereses, interrogantes y necesidades de las personas y de los grupos.5
ACTITUDES REQUERIDAS DEL CATEQUISTA 6
• DE DISCÍPULO atento, disponible al Señor que se revela en la Palabra viva transmitida por medio de la Escritura, la tradición, el magisterio.
• DE ESCUCHA tanto hacia Dios como hacia el prójimo, para descifrar la voz del Señor que llama a través de los signos de los tiempos en los gozos y esperanzas de todos los hombres.
• DE ORACIÓN, conscientes de que el Espíritu Santo es quien mueve los corazones y nos impulsa a ser testigos de su amor para nuestros catequizandos.
• DE SERVICIO, llamados y enviados por Dios Padre como catequistas, instrumentos y mensajeros suyos, para trabajar por el crecimiento del Reino.
• DE BÚSQUEDA COMUNITARIA, que, por una parte, nos lleva a leer, estudiar, discernir e iluminar las situaciones que queremos evangelizar y por otra, nos mueve a actualizarnos permanentemente.
• Al vivir la misma forma de vida que aquellos a quienes catequizan, los catequistas laicos tienen una especial sensibilidad para encarnar el Evangelio en la vida concreta de los seres humanos... se tornan un modelo cristiano cercano. (D.C.G.97, 230)
LA FORMACIÓN ESPIRITUAL
• Como servidores de la Palabra de Dios, han de adquirir la espiritualidad del escuchar en fidelidad a la Iglesia. Su vida espiritual se alimentará en la oración, la celebración y vivencia de los sacramentos.
• Capaz de anunciar el mensaje salvífico al hombre de hoy, y acompañarlo en el proceso de crecimiento comunitario en la fe, la esperanza y la caridad.
• Formado en las virtudes humanas y cristianas, especialmente: la justicia, el amor, la libertad, la participación y la solidaridad, mediante el estudio y la vivencia de estos valores en el encuentro catequístico.7
• No es posible implementar una catequesis que tienda a superar las dicotomías “FE-VIDA”, si el catequista no hace la síntesis en su propia vida. 8
Nos parece oportuno presentar como síntesis de la formación espiritual, las características propias de la espiritualidad del catequista, citadas por el P. Víctor Manuel Fernández :9
- Enamorados de Jesús maestro: La imagen de Jesús que tiene un catequista está marcada por su misión catequística. El Jesús que contempla en su oración y su meditación es el Jesús maestro, el catequista.
- Esos pocos rostros: presenta en su oración los rostros de los catequizandos con sus historias concretas y personales.
- Reflejos de una Palabra gustada: La Palabra de Dios ocupa un lugar central en la vida del catequista, no solo es centro de la oración personal; también es el núcleo del encuentro catequístico.
- El impulso secreto del Espíritu: si el catequista ama verdaderamente a los catequizandos y lo importante son ellos, entonces tratará que actúe el Espíritu Santo y se dejará llevar por Él.
- La paciencia del amor: En la Catequesis se ponen en juego las distintas virtudes que permiten expresar adecuadamente el amor, y que evitan que ese amor se debilite. Una de esas virtudes es la paciencia. Sin paciencia no hay amor, porque “el amor es paciente”.
- Ternura que se adapta: El catequista deberá ser siempre expresión de cercano amor fraterno, evitando todo lo que pueda lastimar, ofender o humillar a los demás. La trama de una catequesis amante siempre estará hecha de “atención, ternura, compasión, acogida, disponibilidad, interés por los problemas de la gente. El catequista debe anunciarle al otro que “es amado por Dios y que él mismo puede amar”.
- A solas ante el pobre: todo catequista es capaz de “abajarse” como Jesús para detenerse ante el otro, que es digno de su amor, para reconocer lo bueno que hay en él, escucharlo, pedirle una opinión y ayudarlo sin sentirse superior. La catequesis también está hecha de algunos profundos momentos “a solas” con algunos de los catequizandos, especialmente con los que tienen dificultades, con los más necesitados de amor, con los más complicados, sufridos y limitados.
- La cumbre y la fuente: si la Eucaristía es cumbre y fuente de la vida de la Iglesia, también es cumbre y fuente de la actividad catequística. El catequista lleva a la Eucaristía la tarea realizada y se la ofrece a Dios. Jesús en la Eucaristía nos enseña qué significa amar, hasta qué punto tenemos que hacernos uno con los demás.
- En amable comunión: Juan Pablo II ha pedido particularmente que los cristianos sean educados en una “espiritualidad de comunión”. Por eso, esta espiritualidad fraterna debería ocupar un espacio importante en toda catequesis. Pero eso implica que los catequistas vivan esta espiritualidad de comunión entre ellos.
- Pasión por el crecimiento y la renovación: la creatividad del amor del catequista se traslada espontáneamente a la preparación de una catequesis en constante crecimiento. La confianza en la acción del Espíritu no es meramente pasiva, sino activa y creativa.
EL SABER DEL CATEQUISTA:
FORMACIÓN DOCTRINAL.
• La Sagrada Escritura tiene que ser el alma de toda formación.
• Ser capaces de ayudar al pueblo cristiano a “encontrarse” con la Biblia, Palabra viva de Dios.
• Profundizar y asumir la verdad sobre Cristo, la Iglesia, y el hombre. Presentar a María, Virgen y Madre, peregrina en este camino de la fe del Pueblo de Dios.
• Capaces de sintonizar con el hombre de hoy y asumir críticamente la cultura emergente. Formar desde los desafíos: la “situación” es punto de partida. La realidad nos desafía, nos exige una toma de posición, un juicio crítico, y una búsqueda de respuestas comprometidas. 10
• Preparados y dispuestos para el diálogo ecuménico.
• El método tiene que ser más catequístico-pastoral que académico.
• La doctrina debe ser a tal punto asumida que no solo se exponga con exactitud, sino que suscite la reflexión activa del mismo mensaje por parte de los catequizandos. (D.C.G.71, nº 112)
• Educados para una catequesis liberadora integral, que “ilumina con la Palabra de Dios las situaciones humanas y los acontecimientos de la vida”
• Formarlos en el discernimiento de la propia vocación 11.
EL SABER HACER DEL CATEQUISTA:
• “Coronamiento y centro de la formación catequética es la aptitud y habilidad para comunicar el mensaje evangélico. Ella requiere una esmerada formación teológico-doctrinal, antropológica y metodológica” 12
• Que el catequista sea lo más apto para realizar un acto de comunicación. Lograr que el catequista pueda animar eficazmente un Itinerario Catequético en el que mediante las necesarias etapas: anuncie a Jesucristo. Y ayude, finalmente, al catequizando a identificarse con Jesucristo...
• Estructurados según la Pedagogía de la Fe, que se inspira en la Pedagogía de Dios. 13
• Además de impartir catequesis, ha de ayudar a unir la comunidad eclesial, capaz de ofrecer un testimonio auténticamente cristiano.
• Necesitan compartir sus vivencias de fe, reflexionar y orar juntos la Palabra, crear y cultivar actitudes fraternas y solidarias.
• Es muy importante que preparen temas juntos, estudien juntos la realidad que deben evangelizar, conocer las familias de los catequizandos, sean portadores de paz, alegría, esperanza y solidaridad. 14
FORMACIÓN EN LAS CIENCIAS HUMANAS
• No se trata de formar especialistas en psicología u otras disciplinas, pero sí es necesario que las conozcan y apliquen a fin de comprender y sintonizar con el hombre y con su historia
• Debe integrar en la formación permanente las ciencias humanísticas, sociales
• Necesitamos saber usar el lenguaje de nuestro tiempo
• Capaz de sintonizar con el hombre de hoy y asumir críticamente la cultura emergente. La realidad nos exige una toma de posición, un juicio crítico y una búsqueda de respuestas comprometidas.
• Profundizar el conocimiento de la cultura, religiosidad y costumbres del pueblo hasta sus raíces, para descubrir “las semillas del verbo”.
• Estudiar – histórica y pastoralmente - las raíces de la primera evangelización, en América Latina
• Formarlos como agentes de pastoral en el uso de los Medios de Comunicación Grupal y Social. 15
FORMACIÓN METODOLÓGICA
• Dar mayor importancia al ejercicio práctico que a la enseñanza teórica de la pedagogía. La enseñanza teórica es necesaria para ayudar al catequista a adaptarse a la varias situaciones, para evitar formas empíricas de enseñanza.
• Primero el testimonio, luego el anuncio explícito, e invitación a la adhesión vital y comunitaria.
• Iniciar a la vida cristiana, es conocimiento de un misterio, anuncio gozoso, sabiduría según el espíritu, síntesis orgánica centrada en el Misterio de Cristo.
• El encuentro catequístico deberá tener presente:
-la experiencia humana, la situación, los interrogantes de los catequizandos
-la Palabra de Dios,
-la expresión de la fe mediante su formulación, la celebración, y el compromiso16.
• El futuro catequista asimila de modo integrado el contenido y el método pastoral.
• Es capacitar para el ministerio catequístico en la experiencia misma del método catequístico.
• Si la Buena Nueva debe ser proclamada en primer lugar mediante el testimonio...17 el catequista debe asumir sus compromisos en el mundo no solo como exigencia personal de su fe, sino también como recurso catequístico. 18
• Una formación metodológica que le permita saber hacer una “lectura de la situación”, para desde el cual realizar un correcto “diagnóstico pastoral”, elaborado en el seno de la comunidad catequística y formular “propuestas catequísticas” que le brinden a los catequizandos los elementos de la fe que le permita encontrar respuestas a los desafíos del tiempo presente. Y que tales propuestas catequísticas sean “diversificadas”. 19
• Formar para que el Evangelio entre en diálogo con el mundo al cual pertenece el catequista y en el cual debe desarrollar su fe-testimonio.
EL ESTAR DEL CATEQUISTA:
Como la catequesis, tiene como objetivo plasmar la vida según el modelo del “Dios que es amor” (1Jn 4,8.16). Quien es catequizado tiene necesidad de experimentar aquella cercanía que es propia del amor. Dice el Santo Padre que esta cercanía es más necesaria hoy, que hay tanta soledad y aislamiento. Resulta esencial el acompañamiento personal, que es dar a quien está creciendo la certeza de ser amado, comprendido, escuchado. Este acompañamiento, en concreto, debe hacerle tocar con la mano, al catequizando, que nuestra fe no es algo del pasado, sino que es para ser vivida hoy, y que viviéndola encontramos realmente nuestro bien.
De ese modo, los catequizandos podrán librarse de los falsos prejuicios sobre la fe y la Iglesia, y podrán darse cuenta que el modo de vivir cristiano es realizable. Además, no sólo realizable sino razonable: el modo más razonable de vivir la vida, el modo más plenamente humano 20.
OBJETIVOS GENERALES:
• Brindar a los catequistas una formación básica en las áreas del: “ser”, “saber”, “saber hacer” y “estar”.
• Estructurar los contenidos de formación teniendo presente los momentos del proceso catequístico, siguiendo la pedagogía de Jesús, el gran Catequista.
• Formar catequistas capaces de llevar a cabo tareas de animación, coordinación, conducción y/o formación en la catequesis a nivel parroquial, decanal y diocesano.
• Acompañar a los catequistas en su proceso de formación integral y permanente.
• Brindar actualización a los catequistas de toda la Diócesis, ofreciendo cursos y talleres que respondan a las necesidades, con modalidad presencial y semipresencial.
• Utilizar los medios tecnológicos disponibles para la realización de los objetivos planteados.
DURACIÓN DEL PROCESO:
Si pensamos en nuestra realidad diocesana, un Seminario Catequístico, formal y estructurado es casi un sueño...
Pero, una alternativa viable puede ser dosificar los contenidos en propuestas anuales, desde las dimensiones de formación del catequista, teniendo una secuenciación y coordinación sistemática.
Dado que nuestro compromiso de trabajo en la Junta Diocesana es por tres años, consideramos conveniente diseñar un proceso que abarque dicho tiempo. Somos concientes de que esta propuesta es solo un “atrevido” comienzo ...
ESPACIOS CURRICULARES: OBJETIVOS, CONTENIDOS Y BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
PRIMER ESPACIO: La vocación del catequista
Objetivos:
Ser del catequista:
• Iniciarse en un proceso de maduración como persona, cristiano y catequista.
• Redescubrir su pertenencia a la Iglesia y vivenciarla en su comunidad.
• Valorar su vocación catequística haciendo un discernimiento responsable.
Saber del catequista:
• Realizar a través de la Palabra y las ciencias humanas un camino de discernimiento vocacional.
• Explicitar progresivamente las imágenes y sus implicancias: de Dios, de Jesús, la Iglesia, la persona humana, que traemos de la formación recibida.
Hacer del catequista:
• Comprometerse al servicio de los demás, a partir del descubrimiento de sí mismo con sus fortalezas y dificultades.
• Iniciarse en la dinámica de la espiritualidad, metodología y lenguaje catequístico.
Estar del catequista:
• Ser fiel a la vocación recibida, teniendo expresiones de escucha, cercanía y comprensión de los demás catequistas y catequizandos.
Contenidos:
PRIMER TRAYECTO FORMATIVO
Módulo 1: La vocación a ser persona
• Características. El hombre, imagen y semejanza de Dios. Ser dialogal. Ser libre. Ser sexuado: varón – mujer.
• La persona y su interioridad. Libertad y conciencia.
Módulo 2: La vocación a ser cristiano
• El modelo de hombre: Jesús. Jesús, revelación de Dios Padre. Una comunidad llamada Iglesia: “pueblo de Dios”. Vocación dentro de la Iglesia: el Bautismo y la Confirmación.
Módulo 3: La Vocación a ser catequista
• El “ser” del catequista. La espiritualidad del catequista.
• El “saber” del catequista. La formación doctrinal básica.
• El “hacer” del catequista. El compromiso catequístico en la comunidad eclesial.
• El “estar” del catequista en la cultura de hoy.
Bibliografía:
• La Biblia católica de los jóvenes. Instituto fe y vida. La casa de la Biblia. Editorial Verbo divino. 2005.
• Documentos del Concilio Vaticano II. http://www.acu-adsum.org/concilio.vaticano.II.html
• CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO. Documento de Puebla. 1979.
• CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO. Documento de Aparecida. Conferencia Episcopal Argentina. Buenos Aires. 2007.
• JUAN PABLO II. Christifideles laici (Vocación y misión de los laicos en la iglesia y en el mundo). Librería Editrice Vaticana. 1988.
• BOASSO. El rostro descubierto del misterio del hombre. Guadalupe. Buenos Aires. 1965
• FERNÁNDEZ, VICTOR MANUEL. Catequesis con espíritu. Los diez caminos de la espiritualidad catequística. San Benito. Buenos Aires. 2005.
• GASTALDI, ITALO. El hombre, un misterio. Ediciones Don Bosco. Buenos Aires. 1992
• GARRIDO, JAVIER. Cristiano y adulto. Crisis de realismo y madurez cristiana. Editorial Sal Térrae. 1997.
• GUARDINI, ROMANO. La aceptación de sí mismo. Lumen. Buenos Aires. 1994.
SEGUNDO ESPACIO: El catequista inserto en la cultura comunicacional
Objetivos:
Ser del catequista:
• Reflexionar sobre los interrogantes vitales desde la fe.
• Comprender y asumir su propia situación para transformarla e iluminar su entorno.
• Descubrir y valorar los propios dones, como expresión y fuerza realizadora del Proyecto de Dios en cada uno.
• Valorar la necesidad e importancia de adquirir conocimientos antropológicos.
Saber del catequista:
• Iniciarse en la lectura crítica de la realidad del hombre de la sociedad de hoy, cuestionando las visiones vigentes.
• Descubrir los rasgos esenciales de la persona a partir de la propuesta del hombre nuevo que Jesús nos dejó desde su Encarnación.
Hacer del catequista:
• Adquirir herramientas que posibiliten un pensamiento crítico y constructivo.
• Acceder a fuentes y métodos que permitan construir una respuesta a los desafíos de la cultura actual.
• Aprender a trabajar en grupos con claras pautas metodológicas.
Estar del catequista:
• Crecer en la capacidad comunicativa utilizando las múltiples formas del lenguaje actual.
• Valorar la experiencia de la dimensión relacional de la persona: sí mismo, los demás, la naturaleza y Dios.
Contenidos:
Módulo 1: Los grandes interrogantes de la persona en una cultura comunicacional.
• La búsqueda de sentido de la existencia del hombre.
• Las preguntas sobre: la muerte, el dolor, la felicidad, el mal. El pecado. La culpa.
• Rasgos de una cultura comunicacional. Las crisis: de la fe, de la razón, del sujeto y de la ética. Rechazo de las cosmovisiones y utopías. El sentido de la historia.
Módulo 2: La persona humana
• Diversas concepciones del hombre.
• Jesús revela al hombre la “dignidad del hombre”.
• La dimensión relacional del hombre: consigo mismo, con los demás, con la naturaleza, con Dios.
• Características propias de la persona: religioso, libre, capaz de pensar y sentir...
• El hombre existe “con” y “para” los otros.
Módulo 3: La persona es capaz de relacionarse con Dios.
• Sentido de la existencia.
• Distintas concepciones de Dios que tiene el hombre.
• Experiencia religiosa.
• Jesús revela al hombre el “rostro de Dios”.
Bibliografía:
• La Biblia católica de los jóvenes. Instituto fe y vida. La casa de la Biblia. Editorial Verbo divino. 2005.
• Documentos del Concilio Vaticano II. http://www.acu-adsum.org/concilio.vaticano.II.html
• CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO. Documento de Puebla. 1979.
• CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO. Documento de Aparecida. Conferencia Episcopal Argentina. Buenos Aires. 2007.
• JUAN PABLO II. Christifideles laici (Vocación y misión de los laicos en la iglesia y en el mundo). Librería Editrice Vaticana. 1988.
• BOASSO, FERNANDO. El rostro descubierto del misterio del hombre. Guadalupe. Buenos Aires. 1965
• GASTALDI, ITALO. El hombre, un misterio. Ediciones Don Bosco. Buenos Aires. 1992
• GARRIDO, JAVIER. Cristiano y adulto. Crisis de realismo y madurez cristiana. Editorial Sal Térrae. 1997.
• GATTI, GAETANO. Ser catequista hoy Itinerario de fe para la formación espiritual del "Ministro de la Palabra" . Editorial Sal Térrae. Santander. 1981.
• GUARDINI, ROMANO. La aceptación de sí mismo. Lumen. Buenos Aires. 1994.
• RUIZ DE LA PEÑA, JUAN LUIS. Imagen de Dios. Antropología teológica fundamental. Sal Térrea. Santander. 1988.
• ALBERICH, EMILIO. El nuevo paradigma de la catequesis. http://www.isca.org.ar/images/mail/58-alberich.doc
• I.S.C.A. Curso de Agentes Multiplicadores Río Cuarto. Módulo 3. El Sujeto de la Catequesis en la cultura comunicacional. Buenos Aires. 2007.
TERCER ESPACIO: El catequista en diálogo con la Palabra de Dios.
Objetivos:
Ser del catequista:
• Valorar la Palabra de Dios como fuente viva del ministerio catequístico.
• Crecer en la escucha y fidelidad a la Palabra, para que el anuncio sea fecundo.
• Hacer vida la Palabra en su realidad existencial, asumiendo los grandes desafíos de la historia.
Saber del catequista:
• Adquirir los instrumentos necesarios para lograr una comprensión más sistemática de la Sagrada Escritura (hermenéutica y exégesis).
• Entender la realidad como mediación necesaria para comprender las exigencias de la Palabra de Dios.
• Iniciarse en el proceso de conocimiento del Misterio de Cristo desde el Nuevo Testamento.
Hacer del catequista:
• Ejercitar algunos métodos de lectura crítica para que discierna cuál utilizar según las circunstancias.
• Desarrollar aptitudes y habilidades para comunicar de modo inculturado el Mensaje Evangélico.
Estar del catequista:
• Crecer como discípulo, asumiendo actitudes propias de la persona de Jesús, Maestro y compañero de camino.
• Gustar la Palabra de Dios en sus distintas mediaciones, las cuales ha de saber reconocer en cada circunstancia.
Contenidos:
Módulo 1: Actitudes de cercanía a la Palabra de Dios
• Actitudes de acercamiento a la Palabra de Dios.
• Dios revela su Proyecto de Amor al hombre en la historia.
• La Biblia: Palabra inspirada. Géneros literarios. Tradiciones
• La Iglesia nos ofrece métodos de lectura e interpretación de la Palabra.
Módulo 2: En la Biblia, Dios revela a los hombres su Proyecto de Amor .
• Una mirada al Antiguo Testamento, desde Jesús. El camino de Dios con su pueblo.
• Jesús, en los Evangelios, nos revela el rostro del Padre.
Módulo 3: Jesús nos enseña que sólo el Amor nos hará felices.
• Contexto sociocultural del país de Jesús.
• La vida de Jesús.
• Su personalidad.
• Su misión.
• Su mensaje: palabras y obras. Mandamiento del Amor. Bienaventuranzas.
• Misterio Pascual de Jesús
Bibliografía:
• La Biblia católica de los jóvenes. Instituto fe y vida. La casa de la Biblia. Editorial Verbo divino. 2005.
• Documentos del Concilio Vaticano II. http://www.acu-adsum.org/concilio.vaticano.II.html
• CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO. Documento de Aparecida. Conferencia Episcopal Argentina. Buenos Aires. 2007.
• PONTIFICIA COMISIÓN BÍBLICA. La interpretación de la Biblia en la Iglesia. San Pablo.1993.
• ARENHOEVEL, DIEGO. Así nació la Biblia: Problemática del Antiguo Testamento. Ediciones Paulinas. Madrid.1980.
• CALVO CORTÉS, ÁNGEL Y RUIZ DÍAZ, ALBERTO. Para leer una cristología elemental: del aula a la comunidad de fe. Estella. Verbo Divino. Navarra. 1991.
• CASÁ, FELIX. Un canto a la vida. Aproximación a la Biblia. Don Bosco. Córdoba. 1997.
• CHARPENTIER, ETIENNE. Para leer el Antiguo Testamento. Verbo Divino. Navarra. 1991.
• CROATTO, JOSÉ SEVERINO. Historia de la salvación. Verbo Divino. Navarra. 1995.
• EQUIPO PASTORAL CLARETIANO. Parábolas de la novedad del Reino. Editorial Claretiana. Buenos Aires. 2000.
• EQUIPO PASTORAL CLARETIANO. Parábolas de la gratitud del Reino. Editorial Claretiana. Buenos Aires. 2000.
• EQUIPO PASTORAL CLARETIANO. Parábolas de la comunidad del Reino. Editorial Claretiana. Buenos Aires. 2001.
• EQUIPO PASTORAL CLARETIANO. Parábolas de la crisis del Reino. Editorial Claretiana. Buenos Aires. 2001.
• FERNÁNDEZ, VICTOR MANUEL. Evangelio de Juan. San Pablo. Buenos Aires. 1992.
• FERNÁNDEZ, VICTOR MANUEL. El Apocalipsis y el tercer milenio. San Pablo. Buenos Aires-Bogotá.1998.
• HIRMER, OSWALD Y GUERRERO, ALFONSO. ¿Cómo compartir la Biblia en grupo?. San Pablo. Venezuela. 1995.
• LADISLAO, GLORIA Y MURADIAN, EDITH. La Biblia y los adolescentes. San Pablo. Buenos Aires. 1994.
• MURÚA, MARCELO. La Biblia y los catequistas. Editorial Bonun. Buenos Aires. 1994.
• RIVAS, LUIS HERIBERTO. Qué es un Evangelio. Editorial Claretiana. Buenos Aires. 1989.
• RIVAS, LUIS HERIBERTO. Los Libros y la historia de la Biblia. Introducción a las Sagradas Escrituras. Editorial San Benito. Buenos Aires. 2001.
• ROSANO, P., RAVASI, G. Y GIRLANDA, A. Nuevo Diccionario de Teología Bíblica. Ediciones Paulinas. Madrid. 1988.
• Cuadernos bíblicos. Editorial Verbo Divino. Estella. Navarra. 1990.
• Teología a distancia. Mensaje cristiano I, II y III. Madrid. 1994.
• I.S.C.A. Curso de Agentes Multiplicadores Río Cuarto. Módulo 2. Mientras vas de camino. Buenos Aires. 2007.
CUARTO ESPACIO: El catequista vive y celebra la fe en la comunidad.
Objetivos:
Ser del catequista:
• Acrecentar el sentido de pertenencia eclesial en el contexto de su comunidad de referencia.
• Vivir, actuar y celebrar eclesialmente su fe.
• Profundizar la vida de los sacramentos y los sacramentos de la vida.
Saber del catequista:
• Reflexionar y hacer una lectura crítica del tipo eclesiológico que subyace y emerge de la praxis catequística y de la planificación pastoral de las comunidades de referencia.
• Analizar las formas de auto comprensión como Iglesia, de las primeras comunidades y de las propuestas del Magisterio de la Iglesia.
• Revalorizar el rol del laico en las celebraciones eclesiales.
Hacer del catequista:
• Adquirir la habilidad para generar experiencias comunitarias.
• Manejar los elementos fundamentales de las celebraciones para animarlas creativamente.
Estar del catequista:
• Experimentar en su ministerio catequístico la unidad del amor, que tiene su fuente en las celebraciones de los sacramentos y se expresa en el servicio fraterno.
Contenidos:
Módulo 1: La primera comunidad cristiana.
• Los Hechos de los Apóstoles: testimonio y utopía de la comunidad cristiana.
• Diakonía (Servicio). Koinonía (Comunión). Martiría (Testimonio). Liturgia (Celebración).
Módulo 2: La comunidad eclesial
• La Iglesia según la visión de los Documentos del Magisterio.
• Somos invitados a vivir en comunión y participación.
• La Iglesia: casa y escuela de comunión.
• La Iglesia, una comunidad al servicio del Reino: en el mundo y para el mundo.
• La comunidad parroquial: “pequeña experiencia de Iglesia”.
• La presencia cercana de María en la Iglesia.
Módulo 3: La celebración de los sacramentos en la comunidad.
• Signos que acompañan la vida.
• La presencia de Jesús en los sacramentos.
• Los sacramentos, signos de la vida de Jesús en la comunidad.
• La celebración comunitaria de los sacramentos.
Bibliografía:
• La Biblia católica de los jóvenes. Instituto fe y vida. La casa de la Biblia. Editorial Verbo divino. 2005.
• Documentos del Concilio Vaticano II. http://www.acu-adsum.org/concilio.vaticano.II.html
• CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO. Documento de Puebla. 1979.
• CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO. Documento de Aparecida. Conferencia Episcopal Argentina. Buenos Aires. 2007.
• PONTIFICIA COMISIÓN BÍBLICA. La interpretación de la Biblia en la Iglesia. San Pablo.1993.
• CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA. Navega Mar adentro. Oficina del Libro de la CEA. Buenos Aires. 2003.
• JUAN PABLO II. La Iglesia en América. Librería Editrice Vaticana. México. 1999.
• ALBERICH, EMILIO. Catequesis y praxis eclesial. Central Catequística Salesiana. Madrid. 1983.
• ALBERICH, EMILIO. La catequesis en la Iglesia. Central Catequística Salesiana Madrid. 1991.
• CASIELLO, BEATRIZ y SAENZ DE UGARTE, GENARO. Iglesia en camino. Ediciones Didascalia. Rosario. 1998.
• EQUIPO PASTORAL CLARETIANO. La Casa. Colección Evangelizar con los símbolos. Editorial Claretiana. Buenos Aires.
• EQUIPO PASTORAL CLARETIANO. El Camino. Colección Evangelizar con los símbolos. Editorial Claretiana. Buenos Aires.
• EQUIPO PASTORAL CLARETIANO. La mesa. Colección Evangelizar con los símbolos. Editorial Claretiana. Buenos Aires.
• EQUIPO PASTORAL CLARETIANO El pan. Colección Evangelizar con los símbolos. Editorial Claretiana. Buenos Aires.
• PEREZ LANDABURU, ENCARNACIÓN. La Catequesis, una tarea eclesial. Ediciones San Pío X. Madrid. 1990.
• SÁNCHEZ, CARLOS JULIO. Los sacramentos, signos de la comunidad. Editorial Claretiana. Buenos Aires. 2000.
• I.S.C.A. Curso de Agentes Multiplicadores Río Cuarto. Módulo 4. Hombres y mujeres para la vida del mundo. Buenos Aires. 2007.
QUINTO ESPACIO: El compromiso profético del catequista frente a los desafíos de la cultura actual.
Objetivos:
Ser del catequista:
• Lograr una profunda experiencia de compromiso y libertad interior frente a las distintas problemáticas sociales.
• Generar un proceso permanente de conversión y adhesión viva, explícita y operativa a la persona de Jesucristo, a nivel personal y comunitario, en el orden a la construcción del Reino en la historia.
• Sensibilizarse y buscar respuestas, como profetas de la esperanza, a los grandes interrogantes de la cultura emergente, dentro de un contexto comunitario eclesial.
• Integrar en lo celebrativo y en la liturgia la dimensión social e histórica de la acción salvífica de Jesús.
Saber del catequista:
• Conocer los diversos enfoques metodológicos para el análisis y diagnóstico de la realidad.
• Realizar lecturas pastorales de las distintas situaciones sociales.
• Analizar la propia manera de mirar las situaciones sociales, destacando sus posibilidades y límites.
• Lograr un discernimiento de las distintas propuestas de la Iglesia en relación de los grandes problemas éticos de la sociedad actual.
• Fundamentar una toma de posición personal surgida de la confrontación de las situaciones con el Evangelio.
Hacer del catequista:
• Lograr habilidad metodológica para concientizar sobre ciertas problemáticas sociales a la luz de los principios de la enseñanza social de la Iglesia.
Estar del catequista:
• Ser portador de esperanza, de un amor que humaniza, dignifica, hermana, promueve y crea comunidad.
• Ver a todas las personas como “reflejos de Dios”, teniendo en cuenta su situación y su cultura, para transmitir el Evangelio de modo auténtico e inculturado.
Contenidos:
Módulo 1: El catequista y los grandes desafíos morales de hoy.
• Los valores. Relación entre la ética humanista y la propuesta superadora del Evangelio.
• La libertad y la conciencia.
• Criterios bioéticos para resolver “situaciones difíciles”.
• Bioética. Donación y trasplante de órganos. Control de la natalidad. Paternidad responsable. Atentados contra la vida: aborto, suicidio, homicidio, eutanasia. Atentados contra la dignidad de la persona. Adicciones: droga, alcohol... Clonación. Ecología.
• Justicia social. Derechos humanos. Relación entre el capital y el trabajo. Sindicatos. Salud y seguridad social. Los medios de comunicación social.
• Política y economía. Las ideologías y corrientes neoliberales. Los “partidos políticos” argentinos y “sus propuestas”. Corrupción. Globalización.
Bibliografía:
• La Biblia católica de los jóvenes. Instituto fe y vida. La casa de la Biblia. Editorial Verbo divino. 2005.
• Documentos del Concilio Vaticano II. http://www.acu-adsum.org/concilio.vaticano.II.html
• CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO. Documento de Puebla. 1979.
• CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO. Documento de Aparecida. Conferencia Episcopal Argentina. Buenos Aires. 2007.
• CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA. Navega Mar adentro. Oficina del Libro de la CEA. Buenos Aires. 2003.
• CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA. Dios, el hombre y la conciencia. http://www.mercaba.org/Conferencias/ARGENTINA/dios_el_hombre_y_la_conciencia.htm
• SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE. Declaración sobre el aborto. http://multimedios.org/docs/d000749/
• PABLO VI. Exhortación Apostólica acerca de la Evangelización del mundo contemporáneo. 1975. http://www.misiones.catholic.net/en.htm
• JUAN PABLO II. La Iglesia en América. Librería Editrice Vaticana. México. 1999.
• JUAN PABLO II. Encíclica Evangelium Vitae. http://multimedios.org/docs/d000059/
• BENEDICTO XVI. Deus caritas est. Dios es amor. San Pablo. Buenos Aires. 2006.
• AMARANTE, ANA MARÍA. Antropología para educadores. D.A.E.C. Asunción. 2004.
• BOLZÁN, ALEJANDRO. Hacia una ética de la vida por nacer. Editorial Claretiana. Buenos Aires. 1998.
• BORDÍN, C.; BOCHATEY, A.; FRACAPANI, M.; GIANNACARI, L. Bioética. Editorial Lumen. Buenos Aires. 1996.
• BORDÍN, C.; BOCHATEY, A.; FRACAPANI, M.; GIANNACARI, L. Bioética. Sus instituciones. Editorial Lumen. Buenos Aires. 1999.
• BOTTINI, ZELMIRA. Apuntes para Jornadas de Bioética. Florencio Varela. 2000-2004.
• BRUNERO, MARÍA ALICIA. La moral de los cristianos no es un yugo. Ensayo de Ética teológica para catequistas. Ediciones Didascalia. Rosario. 1998.
• BRUNERO, MARÍA ALICIA. No todo me da igual. Conversaciones sobre Ética con Cristian. Editorial AIQUE. Buenos Aires. 1998.
• BRUNERO, MARÍA ALICIA. Justicia y /o Libertad. Ensayo de Ética teológica. Editorial San Pablo. 1995.
• CORBELLI, PRIMO. Doctrina Social de la Iglesia. Editorial Claretiana. Buenos Aires. 2002.
• FARELL, GERARDO. Doctrina Social de la Iglesia. Ediciones Guadalupe. Buenos Aires. 1984.
• LAGUNA, JUSTO. El ser social, el ser moral y el Misterio. Edición tiempo de ideas. Buenos Aires. 1993.
• SGRECIA, ELIO. Manual de Bioética. Editorial Diana. México. 1996.
• VIDAL, MARCIANO. Diccionario de Ética Teológica. Editorial Stella-Verbo Divino. Madrid. 1991
• I.S.C.A. Curso de Agentes Multiplicadores Río Cuarto. Módulo 5. Hacia una catequesis inculturada en la cultura comunicacional. Buenos Aires. 2007.
SEXTO ESPACIO: La formación metodológica y permanente del catequista
Objetivos:
Ser del catequista:
• Integrar en una síntesis vital las actitudes de madurez humana, cristiana y apostólica, afianzando su identidad como educador en la fe.
• Profundizar las actitudes de discípulo, educador y misionero.
• Favorecer un trabajo productivo, cooperativo y solidario, a fin de acrecentar la experiencia comunitaria.
Saber del catequista:
• Comprender que lo metodológico es una actitud de vida, más que una mera herramienta pedagógica a usar.
• Profundizar los momentos del encuentro catequístico: situación de vida, anuncio de la Palabra de Dios y respuesta de vida.
• Reconocer el aporte de las ciencias humanas en la tarea de la pastoral catequística.
Hacer del catequista:
• Adquirir las herramientas necesarias para ser un animador comunitario y comunicador del mensaje evangélico.
• Ejercitarse en la pedagogía de la fe inspirada en la pedagogía de Dios.
• Adquirir habilidad para buscar el método adecuado a la naturaleza misma del anuncio evangélico y a las distintas situaciones vitales de los catequizandos.
Estar del catequista:
• Asumir la propia necesidad de crecer y madurar en la fe.
• Acompañar el crecimiento de la fe de sus catequizandos, teniendo una actitud de escucha, en forma sincera y acogedora, transmitiendo con gestos y palabras “la vida de Dios”, de modo auténtico y significativo.
Contenidos:
Módulo 1: La catequesis en la misión evangelizadora de la Iglesia
• Proceso de la evangelización. Ubicación del “momento” catequístico.
• Relaciones entre Teología y Catequética, Pastoral y Catequesis.
• Catequesis. Naturaleza. Finalidad. Tareas. Fuentes. Mediaciones. El “Contenido” y los contenidos.
• Inculturación del Evangelio. Evangelización de la cultura. Valores de la cultura. Catequesis inculturada. Criterios. Actitudes. Proceso.
Módulo 2: Metodología catequística.
• La pedagogía de Dios y la pedagogía de la Iglesia.
• Métodos. Recursos. Dinámicas.
• Aportes de las ciencias humanas: psicología, sociología, ciencias de la educación, ciencias de la comunicación...
• Metodología catequística.
Módulo 3: Encuentro catequístico.
• Encuentro catequístico. Momentos.
Módulo 4: Formación permanente del catequista
• La catequesis al servicio de la Palabra. Dimensión experiencial de la catequesis.
• Itinerario catequístico permanente. Adaptación a los destinatarios: edad, contexto, situación sociocultural religiosa.
• Formación permanente del catequista en las dimensiones del ser, saber, hacer y estar.
• El catequista: discípulo y misionero.
Bibliografía:
• La Biblia católica de los jóvenes. Instituto fe y vida. La casa de la Biblia. Editorial Verbo divino. 2005.
• CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO. Documento de Aparecida. Conferencia Episcopal Argentina. Buenos Aires. 2007.
• CONFERENCIA DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO. La catequesis en América Latina. Orientaciones comunes a la luz del Directorio Catequístico General. DECAT-CELAM. I.S.C.A. Ediciones – Trejo Ediciones. Córdoba. 1999.
• CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA. Juntos para una evangelización permanente. Oficina del Libro de la CEA. Buenos Aires. 1988.
• CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA. Directorio Catequístico General. Oficina del Libro de la CEA. Buenos Aires. 1997.
• CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA. Navega Mar adentro. Oficina del Libro de la CEA. Buenos Aires. 2003.
• JUAN PABLO II. Catechesi Tradendae. 1979. http://multimedios.org/docs/d000083/
• BENEDICTO XVI. Deus caritas est. Dios es amor. San Pablo. Buenos Aires. 2006.
• ACHA, VICTOR SAULO. Evaluación en proceso. ¿Cómo evaluar en catequesis? I.S.C.A. Ediciones. Córdoba. 1999.
• ACHA, VICTOR SAULO. Nueva Evangelización. Editorial Claretiana. Buenos Aires. 2007.
• ALBERICH, EMILIO. La Catequesis en la Iglesia. Elementos de catequética fundamental. Central Catequética Salesiana. Madrid. 1991.
• A.A.V.V. Nuevo Diccionario de Catequética. Vol I-II. Editorial San Pablo. Madrid. 1999.
• BENAVIDES, LUIS. Metodología catequística del nivel inicial. Editorial Bonum. Buenos Aires. 1998.
• BORELLO, MARIO. Metodología catequística. Tiberíades. Santiago de Chile. 1999.
• BORELLO, MARIO. Psicopedagogía de la religiosidad desde la catequesis I - II. Tiberíades. Santiago de Chile. 1999.
• CASIELLO, BEATRIZ. Metodología catequística. Ediciones Didascalia. Rosario. 1999.
• CATEQUISTAS DEL I.P.A. Metodología catequística Editorial Stella. Buenos Aires. 1983.
• DE VOS, FRANCISCO. Metodología catequística. Editorial Claretiana. Buenos Aires. 2002.
• DE VOS, FRANCISCO. Pensar la catequesis. Editorial Claretiana. Buenos Aires. 1996.
• DE VOS, FRANCISCO. Temas prácticos para catequistas. Editorial Claretiana. Buenos Aires. 1997.
• DÍAZ TEJO, JAVIER Y VALENZUELA MAGAÑA, EDUARDO. Inteligencias Múltiples. Dinámicas aplicadas a la educación de la fe. Dialba Editores. Santiago de Chile.1999.
• DUBUISSON, ODILE. El acto catequético: su finalidad y su práctica. Central Catequética Salesiana. Madrid. 1989.
• FLORISTÁN, C. y TAMAYO, J. Teología práctica. Teoría y praxis de la acción pastoral. Sígueme Salamanca. 1998.
• GEVAERT, J. Diccionario de catequética. Central Catequética Salesiana. Madrid. 1987
• I.S.C.A. Teología y catequesis. Primera jornada catequética nacional. I.S.C.A. Ediciones -Trejo Ediciones. Córdoba. 2000.
• LEVY, EDUARDO. Psicología evolutiva. Editorial Lumen. Buenos Aires.
• ODONE, A. Itinerario catequístico permanente. Editorial Paulinas. Buenos Aires. 1988.
• SAID, SELMA. Secretos de la comunicación en la catequesis. Editorial San Benito. Buenos Aires. 2001.
• S.C.A.L.A. Encrucijadas de la catequesis (a la luz del Directorio Catequístico General) Editorial CONEC. Costa Rica. 1999.
• S.C.A.L.A Los lenguajes de la cultura mediática y la catequesis. Editorial Instituto Monseñor Miguel Raspandi. Haedo. 2000.
• VILA, GLADIS y JERICHEN, LIGIA. Inteligencias Múltiples. Editorial Bonum. Buenos Aires. 2004.
• I.S.C.A. Curso de Agentes Multiplicadores Río Cuarto. Módulo 5. Hacia una catequesis inculturada en la cultura comunicacional. Buenos Aires. 2007.
• SEMINARIO CATEQUISTICO DE LA ARQUIDIÓCESIS DE CÓRDOBA. Apuntes sobre formación de catequistas. Córdoba. 2002.
INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN
• Observación directa.
• Corrección de trabajos prácticos individuales y grupales.
• Auto evaluación.
CRITERIOS DE EVALUACIÓN DE TODO EL PROCESO
Saber:
• La integración de los saberes previos y de los nuevos aprendizajes.
• La precisión en las expresiones doctrinales.
• La capacidad para relacionar contenidos.
• La claridad y coherencia de las producciones.
• El creciente empleo del vocabulario específico.
Saber hacer:
• La realización de todos los trabajos personales y grupales, según las pautas establecidas.
• La adecuación a las consignas de cada actividad.
• La originalidad y coherencia en las propuestas.
• La referencia a la bibliografía proporcionada a través de los materiales de estudio.
• La corrección en el uso de las citas bibliográficas.
Ser:
• El compromiso en el proceso de formación personal, expresado en la participación en los encuentros, en la presentación de los trabajos y en las "autoevaluaciones
• El crecimiento de una auténtica conciencia de pertenencia eclesial, manifestada en la participación en los grupos de estudio.
Estar:
• Comunicación y colaboración con el grupo de estudio.
• Comunicación y colaboración con los formadores.
ELEMENTOS DEL PROYECTO QUE HACEN DE ÉL UNA PROPUESTA INCULTURADA
• Comprensión de la realidad socioeconómica-cultural y religiosa de nuestra Diócesis.
• Análisis y respeto de los valores que posee y promueve nuestra cultura.
• Descubrimiento de las “semillas del Verbo”, presentes en la cultura actual.
• Utilización de algunos lenguajes expresados en nuestra cultura actual.
• Promoción del compromiso moral y social en nuestra cultura.
• Presentación de la “Buena Noticia” de Jesús a través de una catequesis inculturada, respetando a la gente de nuestro pueblo y su cultura, como lo hizo Jesús.
• Empleo de un lenguaje sencillo, con actitudes de acogida, atención y servicio.
• Promoción de la participación activa de los catequistas en su formación (y no solo destinatarios), atendiendo a todas las dimensiones de su persona, e invitándolos a realizar “un proceso interior” de adhesión a Jesús.
ESTILO DE FORMACIÓN POR EL CUAL SE OPTARÁ A LO LARGO DE TODO EL PROCESO
Nuestro estilo de formación intentará ser integral desde la atención a las dimensiones del ser, saber, hacer y estar del catequista; presentando los contenidos de acuerdo a los momentos (proceso) del encuentro catequístico.
Se partirá de la experiencia de vida, que interiorizada, iluminada y profundizada, por anuncio de la Palabra de Dios. Y así llegar a movilizar el corazón del catequista, para que se adhiera a ella, y dé una respuesta de vida que fortalezca el vínculo con Jesús y su comunidad, a través de un estilo discipular y misionero.
1. Directorio Catequístico General Nº 234
2.
Cfr. ACHA, VICTOR. Didascalia 429/90. Págs.6-7
3. Cfr. Documento de Aparecida. Nº 297 - 300
4. D.C.G. 35.71; J.E.P.Nº 75
5. Cfr. J.E.P. Nº 119
6.
Cfr. J.E.P. Nº 116-117
7. Cfr. J.E.P nº 109-114
8.
ACHA, VICTOR. Didascalia 429/90. Pág. 8.
9. Cfr. FERNÁNDEZ, VICTOR MANUEL. Catequesis con espíritu. Los diez caminos de la espiritualidad catequística. San Benito. Buenos Aires. 2005.
10. ACHA VICTOR, Didascalia 429/90, Pág. 6-7.
11. Cfr. J.E.P. Nº 115
12. Cfr. D.C.G. 71. 97. 111. 235
13. Cfr. D.C.G. 71. 97. 111. 235
14. Cfr. J.E.P. Nº 75.86
15. Cfr. J.E.P. Nº 115
16. Cfr. J.E.P. Nº 106-108
17. Cfr. E.N .Nº 21 y 41
18. ACHA VICTOR, Didascalia 429/90, Pág. 8
19. ACHA VICTOR, Didascalia 429/90, Pág. 9
20. Cfr. MARTÍN, Eduardo Eliseo. Qué catequista. Encuentro Diocesano de Catequistas. Río Cuarto. 2007. Pág.2. |
|
 |
|
 |
Convocatoria al Jubileo de los Niños |
Diócesis Villa de la Concepción del Río Cuarto
Comisión Organizadora del Jubileo de los Niños
Río Cuarto, Agosto 2009
Nos acercamos a la celebración del jubileo de los niños en el marco de los festejos por los 75 años de nuestra diócesis. La iglesia quiere dar gracias y pedir el perdón misericordioso de Jesús por boca de sus chicos, porque tiene la certeza de que esa oración espontánea, simple y buena Dios la está esperando y todos la necesitamos. Le queremos pedir a Jesús que nos llene el corazón con su amor y así podamos también adorarlo, y luego con el alma festiva poder llegar a todos, especialmente a los más necesitados.
Renovemos nuestro espíritu, preparémonos y preparemos a nuestros chicos para este gran jubileo de los niños.
| Allí como hermanos, compartiremos y adoraremos a Jesús Pan Vivo que se hará presente en la misa que celebraremos junto a nuestro Obispo Eliseo Martin. |
Unámonos desde ya, en una petición gozosa y confiada al Señor por nuestros chicos para que el amor que Dios nos tiene, sea fiesta en el corazón de todos.
Lema: “EL AMOR DE JESÚS NOS DA ALEGRÍA”
Destinatarios: Niños y niñas de 7 a 12 años.
Fecha: 13 de Septiembre
Horarios: 10.00 a 17.00 hs.
Lugar: CLUB BANDA NORTE – PARQUE SARMIENTO DE LA CIUDAD DE RIO CUARTO
Programa de actividades:
10.00 hs. Recepción y animación
11.15 hs. Misa
12.30 hs. Almuerzo
14.00 hs. Show de Pepa y animación.
Cada padre, catequista o animador serán los responsables de sus respectivos niños. No se permitirá el ingreso y salida de niños sin un adulto.
CADA FAMILIA O GRUPO DEBE LLEVAR SU ALMUERZO.
Es importante que cada grupo busque y prepare su forma de identificación
ES OBLIGATORIO LLEVAR COMPLETA, POR DUPLICADO, LA FICHA QUE LES ANEXAMOS, POR CUALQUIER SITUACIÓN DE EMERGENCIA.
 |
Contaremos con la presencia de la Payasa Pepa
Dios es amor y su amor es alegría que se vive en cada situación de la vida diaria. Con cantos, baile, risas, juegos, los niños junto al personaje amoroso de PEPA van grabando en su corazón esos conocimientos de nuestra fe. |
INFORMES:
areadeninosdiocesisderiocuarto@hotmail.com (Junta Diocesana de Catequesis).
iamriocuarto@hotmail.com (IAM)
natacoati@yahoo.com.ar (Boy Scouts)
-----------------------------------------------------------------
Diócesis Villa de la Concepción del Río Cuarto
Comisión Organizadora del Jubileo de los Niños
Río Cuarto, Julio 2009
Queridos hermanos:
Uno de los objetivos para el trabajo pastoral de este año, es hacer crecer en los niños el espíritu misionero. Queremos que los niños se sientan protagonistas en este tiempo intenso de evangelización que vive nuestra diócesis.
Se aproxima el Jubileo de los Niños, el encuentro especial de todos los chicos que están caminando para decir SÍ a papá Dios y que nos reunirá para celebrar la acción de gracias a Dios que se hizo solidario con nosotros enviándonos a Jesús.
Por eso proponemos para este tiempo previo al Jubileo, vivir:
| La alegría |
| La solidaridad |
| El perdón |
La alegría
En nuestros encuentros previos al Jubileo vamos a tratar de descubrir las maneras de amar, la alegría que se experimenta al sentirse amado y las formas de demostrarle el amor a Jesús.
No tenemos que forzar los encuentros, ni cambiar los temas que hemos previsto para infancia misionera, la catequesis o Boys Scouts. Porque el AMOR y el AMOR A JESÚS es tema de cualquier encuentro. El encuentro en sí, ya es un acto de amor, un acto de respuesta porque es un acto de fe en un espacio compartido entre los que intentan ser amigos… donde cada gesto se transforma en respuesta a Jesús.
Buscamos descubrir y conocer todas las manifestaciones del amor (las familias, los amigos, la naturaleza…) como así también conocer aquellas manifestaciones en las que el amor parece esconderse (el dolor, el sufrimiento, la pobreza material…) Para luego, descubrirnos amados por Dios y, con la alegría de sentirse amados, sentirnos llamados a amar a los demás como Dios los ama.
Para descubrir que somos creados para amar tenemos muchos recursos para utilizar con los niños: libros de cuentos, películas, canciones, historias, notas, relatos en los cuales el amor es el protagonista o es el que llama a gritos porque está ausente. Son, además, espacios en los que amor y alegría están unidos, ya que el amor da alegría y esa felicidad lleva a amar.
No hace falta que estos recursos giren en torno a la vida de Jesús; por ejemplo en la película Vecinos Invasores vemos el amor comunitario, en Shrek vemos cómo el amor trasciende los propios intereses, en Toys Story se subraya el amor en la amistad, la colaboración y el trabajo en común y en los Increíbles se pone de relieve el amor en la familia.
Es importante buscar en la realidad esos pequeños enormes espacios donde se dice el amor, en lo cotidiano, para que el niño comprenda que el amor está allí, al alcance de la mano, que es aquello que le está dando la vida, que es lo que necesita para vivir, es lo que le da alegría a su vida. No existe rincón en la vida que no esté atravesado por Dios, por el amor mismo y por esa alegría que es el fruto de un corazón que se siente amado y está llamado a dar ese amor, esa experiencia de felicidad a los demás.
La solidaridad
“Cuando compartimos lo bueno que nos pasa o lo que tenemos con aquellas personas que queremos; cuando podemos ayudar a los demás o ser un poco más felices, la vida se hace fiesta. El amor compartido es una fiesta”.
Más que nunca lo solidario es necesario para ayudar a los que más necesitan, para agrandar un corazón que se está haciendo impermeable al dolor de los hermanos… No nos damos cuenta de lo mucho que podemos hacer con nuestro poco. En definitiva, se tratará de descubrir que la solidaridad tiene que ver con el acto de amor concreto que realiza un corazón que ha tenido un encuentro amoroso con Jesús y que se siente llamado a hacer efectivo un gesto de amor por los demás, por los más necesitados, por los que necesitan del amor y de la alegría.
La realización de un acto solidario va forjando en los niños una conciencia solidaria porque unimos la fe con las obras.
Esta motivación requiere de un gesto concreto vinculado a la caridad y la misión. La idea es crear un espacio de amor en nuestros corazones y en los espacios de dolor. Por ejemplo podemos realizar una campaña de juntar ropas de bebé o zapatillas y acercarlo a una maternidad u hospital público; ayudar a Cáritas a juntar alimentos para las familias más carenciadas de nuestra comunidad parroquial.
El perdón
Durante el Jubileo de los Niños vamos a celebrar actos penitenciales ¿Por qué? Porque el perdón de Dios es una fiesta. Quizás la más grande, porque nos dispone a la Mesa, lo que nos da la oportunidad de vivir una vida nueva, la vida de Dios que siempre es mayor de lo que nosotros podemos pensar e imaginar.
En este Jubileo es bueno que los chicos puedan vivir la experiencia de la gratuidad del amor de Dios que con su perdón se hace fiesta en nuestro corazón.
Es importante el arrepentimiento, el deseo verdadero de reconciliarnos con nuestro Padre y con la comunidad, lugar donde el perdón de Dios cobra total sentido…
Se puede realizar una celebración del perdón, en la cual se reconcilien aquellos niños que tienen una edad de asumirlo, con la confianza de que Dios nos ama y nos perdona.
Algunos datos para recordar del Jubileo de los Niños
Lema: “El amor de Jesús nos da alegría”
Fecha: 13 de Septiembre.
Hora: desde 10.00 a 17.00 hs.
Lugar: Club Banda Norte, ubicado en el parque Sarmiento de la ciudad de Río Cuarto.
Cada catequista, animador o coordinador será responsable de los niños que acompañe. |
|
 |
|
 |
Noticias de Río Cuarto |
En el marco de la gran misión diocesana, celebrando el 75 aniversario de la fundación de la Diócesis de Villa de la Concepción de Río Cuarto, la Junta Diocesana de Catequesis ha realizado y proyecta realizar las siguientes actividades:
| 13/04/09 |
Diseño y envío (a las Parroquias) de una encuesta para conocer la realidad de la Catequesis Diocesana. |
| 29/03/09 |
Encuentro de renovación catequística con estilo discipular y misionero para los catequistas de la Diócesis. |
| 24/04/09 |
Curso básico de formación bíblica para catequistas: La Palabra de Dios en la Catequesis, nivel II. |
| 14/06/09 |
Celebración Diocesana de Corpus Christi con todos los organismos diocesanos, en el marco de la gran misión. |
| 13/09/09 |
Jubileo de los niños: celebración diocesana con la participación de diversas formas de catequesis de niños. |
| 08/12/09 |
Participación del cierre de la gran misión. |
|
|
 |
|
2007-2008
 |
“Catequesis con adultos: un camino y un desafío para la espiritualidad de comunión en la Diócesis de Río Cuarto”. |
Introducción
En el Encuentro Diocesano de Catequistas 2007, nuestro obispo, Padre Eduardo Eliseo Martín, dando respuesta a qué Catequesis y qué catequista espera para la Diócesis Villa de la Concepción del Río Cuarto, manifestó una especial preocupación por instaurar y fortalecer la Catequesis de adultos.
Esta inquietud de nuestro pastor hizo eco en nosotras, miembros de la Junta, y dado que el ISCA nos propone realizar un trabajo de investigación sobre algunos temas, nos parece que es la oportunidad justa para profundizar algo que enriquezca la pastoral catequística diocesana de adultos. Respondiendo a esta necesidad es que nos atrevimos a puntualizar el tema en “Catequesis con adultos: un camino y un desafío para la espiritualidad de comunión en la Diócesis de Río Cuarto”.
No hay duda que el siglo XX, ha sido un tiempo de mucha conciencia y creatividad en la vida de la Iglesia, especialmente en la Catequesis. El Concilio Vaticano II, es uno de los acontecimientos más importantes; también la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica y el Directorio General de Catequesis, se convierten en puntos de referencia para todo catequista. Junto a las grandes intuiciones, orientaciones y acciones de estos documentos, hay sin embargo, espacios que no han sido llenados. Uno de ellos es la Catequesis de adultos.
La Catequesis, es necesario reconocerlo, generalmente se ha centrado en la etapa de la niñez, en donde se ha concentrado la organización, los agentes, los resultados... ¿Resultados? Hay un alto porcentaje de adultos bautizados no suficientemente evangelizados, poco practicantes y hasta alejados.
Esto nos habla de la debilidad y hasta de un vacío de la presentación del kerigma en la Catequesis de adultos; y aún, en la niñez, la Catequesis se ha centrado en la preparación para la recepción del sacramento de la Eucaristía y de la Confirmación. Como consecuencia de esto, las Parroquias sufren la ausencia de la participación y del compromiso de los adultos en la vida de sus comunidades.
Por eso, es urgente el anuncio del kerigma en la Catequesis, para provocar el encuentro con Jesús, la conversión y la integración en la comunidad. Pero, en nuestra sociedad de hoy, marcada por el relativismo, el individualismo y el hedonismo ¿es posible proponer la vivencia de una espiritualidad de comunión y participación a los adultos de nuestras comunidades parroquiales?
Es necesario devolverle a la Catequesis su sentido más original. Hemos de dar un viraje fundamental para que la Catequesis de adultos sea considerada como la forma principal de la Catequesis, a la que todas las demás, ciertamente necesarias, de alguna forma se ordenan. Esto indica que la Catequesis de otras edades debe de tenerla como punto de referencia y articularse con ella en un proyecto catequético coherente de pastoral diocesana.
Teniendo en cuenta esta problemática proponemos:
- Una catequesis con adultos que integre a la persona en su ser, para que organice su personalidad alrededor de la fe cristiana, asumiendo todas sus dimensiones.
- Una catequesis con adultos en íntima relación con la comunidad: la comunidad es origen, lugar y meta de la catequesis.
- Una catequesis con adultos que promueva actitudes que generen, construyan y den vida a la propia familia, a la comunidad parroquial y a los distintos ámbitos de la sociedad, desde una espiritualidad de comunión.
Desarrollo
CAPÍTULO I: LOS ADULTOS EN LA SOCIEDAD
EL ADULTO
Nos encontramos con un concepto muy condicionado por los diversos contextos socioculturales, espaciales y temporales, de ahí la dificultad de dar una definición que pueda aplicarse universalmente a todos. Pero sí podemos valernos de los aportes de las ciencias psicológicas, sociales, pedagógicas, así como de un contexto sociocultural y religioso.
Adulto procede del verbo latino “adolescere”, que significa crecer, del cual también procede adolescente, derivada del participio presente de dicho verbo (adolescens) y significa el que está creciendo o desarrollándose; mientras que adulto se deriva del participio pasado “achiltum” y, significa el crecido, el que ha terminado de crecer o de desarrollarse.
El significado etimológico coincide con la acepción vulgar, ya que se denomina adulto al individuo situado entre la adolescencia y la vejez; es decir, al que ha dejado de crecer y no ha comenzado aún a decrecer. Adulto es la persona en pleno desarrollo histórico, la cual, siendo heredera de su infancia, habiendo salido de la adolescencia y en camino hacia la vejez, continua el proceso de individualización de su ser y de construcción de su personalidad, capaz de juzgar por sí mismo lo que tiene que hacer y de tomar una postura responsable a ese respecto.
LAS CARACTERÍSTICAS DEL ADULTO
Podemos señalar que algunas características de los adultos son:
- Poseer una amplia extensión del sentido de sí mismo.
- Ser capaz de establecer relaciones emocionales con personales de la esfera íntima y no íntima.
- Poseer seguridad emocional y aceptación de sí mismo.
- Percibir, pensar y actuar con penetración y de acuerdo con la realidad exterior.
- Ser capaz de verse objetivamente a sí mismo y tener sentido del humor.
- Vivir en armonía con una filosofía de la vida.
EL CONTEXTO DEL ADULTO
Algunas de las situaciones que caracterizan el contexto en que se desenvuelven los adultos de hoy son:
- La globalización de la cultura derivada de la introducción de la tecnología en las comunicaciones.
- La aparición de una sociedad que tiene como prioridad la información y el conocimiento.
- El acelerado avance de la ciencia y la tecnología
- La crisis ecológica que se acentúa cada vez más.
- La mundialización de los sistemas económicos.
- Las desigualdades y fricciones entre grupos sociales, basadas en distintos factores tales como: la cultura, la identidad, la función de los géneros, la religión y el status económico.
- La crisis de los valores.
- La cultura de la muerte, que de día a día, se va generalizando.
- El desplazamiento de los límites de los ciclos de la vida humana.
- La sobreestimación cultural.
- Los cambios en cuanto a la distribución del trabajo y el desempleo.
- Los cambios acelerados que alteran la validez de los conocimientos y habilidades.
- El surgimiento de necesidades y demandas de aprendizaje de las personas adultas.
Vivimos un tiempo de crisis, en donde el hombre ha perdido el rumbo, se ha desviado de su condición de creatura. Se percibe una crisis en la comunicación, en el diálogo, la educación, las instituciones, la autoridad, la transmisión de valores y la transmisión de la fe. Se advierte un divorcio entre la fe y la vida.
Un rasgo de este tiempo es la modernidad psicológica, que pretende la realización de la persona, como satisfacción y como alcance de un estado de armonía, con la menor cantidad posible de exigencias. De ahí, que el individualismo, la soledad y la incomunicación nos desafían en la búsqueda de auténticas experiencias de comunión, que permitan a las personas sentirse aceptadas, valoradas y protagonistas en la construcción de la solidaridad, la justicia y el bien común.
CAPÍTULO II: LA CATEQUESIS CON ADULTOS DENTRO DEL PROCESO EVANGELIZADOR
EL PROCESO EVANGELIZADOR
La evangelización ha sido considerada en un sentido amplio como realidad rica, compleja y dinámica. “La evangelización es un proceso complejo con elementos variados: renovación de la humanidad, testimonio, anuncio explícito, adhesión del corazón, entrada en la comunidad, acogida de los signos, iniciación al apostolado” Se trata de un proceso con todos estos elementos que deben ser considerados como complementarios y que se enriquecen mutuamente.
ETAPAS DEL PROCESO EVANGELIZADOR
Acción misionera
La acción misionera está dirigida a los no creyentes y a los que viven en la indiferencia religiosa. Es el punto de arranque de la evangelización, es la actividad por la que los cristianos, mediante el testimonio de su vida y el anuncio explícito hacen presente el evangelio y lo dan a conocer a todos los hombres y mujeres.
El primer anuncio primer anuncio o kerigma trata de suscitar el interrogante o la simpatía por la fe cristiana y tiene como núcleo central del mensaje a “Jesucristo, hijo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado que ofrece la salvación a todos los hombres como don de la gracia y de la misericordia de Dios”.
Acción catequética
El momento catequético es una etapa de la evangelización que trata de conducir a la adultez en la fe a quienes han optado por el Evangelio o se encuentran deficientemente iniciados en la vida cristiana . Va dirigida a los necesitados de un proceso iniciatorio y a llenar lagunas en su iniciación.
Pensando en los adultos podríamos decir que la Catequesis va dirigida a los que, mostrando interés por el evangelio carecen de una experiencia de encuentro gozoso con Jesús, les falta una síntesis orgánica y significativa del contenido de la fe, no tienen un suficiente conocimiento y manejo de la Palabra de Dios, carecen de un nivel adecuado de experiencia comunitaria, del deseo de dar a conocer su fe y de un empeño en transformar cristianamente su entorno vital.
Acción pastoral
Comporta todas aquellas iniciativas y acciones que una comunidad realiza con los fieles cristianos ya maduros en el seno de la comunidad, y se encamina a seguir educando en la fe a los catequizandos para la vida y misión de la Iglesia.
LA CATEQUESIS CON ADULTOS COMO FORMA PRINCIPAL DE CATEQUESIS
La Catequesis con adultos al dirigirse a personas capaces de una adhesión a Jesús, plenamente responsable, debe ser considerada como la forma principal de Catequesis a la que todas las demás formas de Catequesis se ordenan.
Esto implica que la Catequesis de otras edades, aunque tienen su propia importancia, debe referirse y articularse con ella en un proyecto catequético coherente de pastoral en la comunidad local, es decir, que los procesos catequéticos de la Iglesia no deben realizarse por separado, sino de forma unitaria y coherente.
La Catequesis con adultos debe ser el principio organizador que da coherencia a los distintos procesos de Catequesis: ella ha de ser la meta que inspire la Catequesis de las primeras edades, así como la de la tercera edad.
FINALIDAD DE LA CATEQUESIS CON ADULTOS
El fin de toda Catequesis es poner a la persona en contacto, en comunión, en intimidad con Jesucristo; se propone fundamentar y hacer madurar la primera adhesión a Jesucristo. Esta finalidad se expresa en la profesión de fe en el único Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
La Catequesis, teniendo como modelo referencial el catecumenado, tiene una dimensión fuertemente bautismal. Su meta no es otra que la confesión adulta de una fe que Dios en el bautismo y asumir personalmente la condición de bautizados.
TAREAS DE LA CATEQUESIS CON ADULTOS
La Catequesis debe inspirarse en la manera como Jesús formaba a sus discípulos. Jesús realiza una enseñanza especial con sus discípulos (Mc 4,10), les enseña a orar (Lc 11,1), los acompaña, los estimula a imitar sus actitudes (Mt 11,29) y los envía a evangelizar (Lc 10,1; Mc 16,14). También los invita a vivir unidos a Él y desde su amor construir la comunión en el amor (Jn 15)
El Ritual de Iniciación cristiana con adultos (RICA) en el Nº 19 afirma que la formación catecumenal se obtiene por cuatro caminos:
- La iniciación orgánica en el conocimiento del misterio de la salvación: la adhesión de la fe reclama el conocimiento de la fe; la Catequesis debe ofrecer una síntesis orgánica y significativa del mensaje cristiano (Escritura y Tradición)
- Capacitación básica para orar y celebrar en comunidad la liturgia: la fe solo es verdadera cuando se proclama, se celebra, se confiesa y hace oración en comunidad. La Catequesis ayuda para que exista la Palabra, la memoria y el testimonio.
- La ejercitación en la vivencia de las actitudes evangélicas: la Catequesis debe entrenar en las actitudes básicas propias del Maestro. Iniciar a la moral individual y social desde las Bienaventuranzas.
- La iniciación en la acción apostólica-misionera: es fruto de una vivencia de fe.
ETAPAS DE UNA CATEQUESIS CON ADULTOS
Una Catequesis bien llevada tiene siempre como punto de referencia el proceso catecumenal. Aunque en general, la Catequesis no está dirigida a catecúmenos que no han escuchado nunca el Evangelio y no han sido introducidos en la comunidad eclesial, sino que nos dirigimos a quienes ya están dentro de la Iglesia por el Bautismo, su conversión se fundamenta en este Sacramento, pero que no viven su fe.
En el Ritual de Iniciación Cristiana con Adultos se describe un proceso gradual en tiempos y etapas, que se puede adaptar a los que no han recibido los sacramentos de iniciación o a quienes habiendo recibido todos los sacramentos requieren seguir un proceso de reinicio y profundización de la fe. Por eso hablamos de estas etapas:
- Catequesis kerigmática: explicitación del kerigma, primer anuncio.
- Catequesis de iniciación: Catequesis propiamente dicha.
- Integración a la comunidad: inserción en la comunidad local y a través de ella en la Iglesia universal. Se trata de una comunidad que vive en medio del mundo y con su testimonio transforma la sociedad, desde los valores del Reino.
- Formación para la misión: llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la comunidad. El discípulo convertido en testigo de Jesús será enviado no en nombre propio sino en nombre de la comunidad.
UNA ESPIRITUALIDAD DE COMUNIÓN
Se llama espiritualidad de comunión a la capacidad de “sentir al hermano de fe en la unidad profunda del Cuerpo Místico y, por tanto, como uno que me pertenece, para saber compartir sus alegrías y sus sufrimientos, para intuir sus deseos y atender a sus necesidades, para ofrecerle una verdadera y profunda amistad. Espiritualidad de la comunión es también capacidad de ver ante todo lo que hay de positivo en el otro, para acogerlo y valorarlo como regalo de Dios: un don para mí “
Es un itinerario que lleva al encuentro con Cristo; a través del testimonio de los Evangelios, del camino de la fe y de la profundidad del misterio; puede presentarse como un auténtico proceso que ayuda al creyente a contemplar los rostros de Cristo. Y esta contemplación de los rostros de Cristo, a su vez, es un verdadero proceso educativo que ayuda a que el hombre sea cada vez más hombre. Es un camino que va desde la pequeñez y la limitación de un amor centrado en sí mismo hacia la grandeza de un amor oblativo, capaz de la entrega y de una verdadera espiritualidad de comunión.
La Catequesis debe tener como prioridad esta espiritualidad y expresarla en actitudes que construyan comunidad: cercanía amorosa, confianza, escucha, diálogo, comprensión, misericordia, generosidad, fraternidad... Esto es un compartir desde el corazón.
EL ENCUENTRO CON CRISTO, FUNDAMENTO DE LA COMUNIÓN
Jesús es el compañero de camino de cada persona, lo convoca permanentemente al encuentro con Él. ”Ya no soy yo, sino que es Cristo el vive en mí.” En Lc 24, 13-35, Jesús es el acompañante en el camino. Se trata de vivir la propia personalidad teniendo como espejo la persona de Cristo. El estar con Jesús, genera comunión con Él y con los demás. De ahí que la fe en Jesús construye comunidad, por que la fe en Jesús nace, crece y se plenifica en comunidad.
Una comunidad que vive la comunión es "catequista" por sí misma. La Palabra del Señor se hace eco en la profunda experiencia de fe que viven sus miembros. Una vez vivida la experiencia de la fe, ella resuena en todo el espacio catequístico, que es la comunidad eclesial. Resuena y se propaga suscitando la fe naciente de los que se acercan y fortaleciendo la fe más madura de todos sus integrantes.
Conclusión
Conscientes de haber esbozado sencillamente este trabajo de investigación, donde pudimos precisar algunos conceptos, sin embargo, nos damos cuenta que es muy amplio y necesita ser profundizado, por medio de instrumentos y variables que establezcan una relación de ida y vuelta, entre la doctrina propuesta por los documentos y la realidad concreta de la Diócesis Villa de la Concepción del Río Cuarto.
Para nosotras, la dimensión comunitaria de la Catequesis es un incentivo, que nos anima a elaborar esta propuesta, como respuesta al hambre de comunión que experimenta el hombre de hoy, atrapado en el individualismo y la soledad de una sociedad del éxito y del consumo.
La Iglesia Diocesana necesita una Catequesis kegmática, catecumenal y misionera, tal como nos propone el Documento de Aparecida; que no plantee itinerarios lineales y rígidos, tan propios de un estilo tradicional, doctrinal y sacramental.
La Catequesis con adultos deberá integrar, equilibradamente, lo específico de los dones, experiencias y aportes de cada persona, y lo esencial del Mensaje, como propuesta generalizada para todos. La Catequesis de esta área deberá acoger las intuiciones y búsquedas del hombre de hoy, tanto a nivel humano como espiritual. Y desde el anuncio de la persona y mensaje de Cristo, provocar el encuentro con Él, desde el “rostro visible de Jesús”, que es cada comunidad. Sólo es posible esta experiencia en íntima relación con la comunidad, dado que ésta es origen, lugar y meta de la Catequesis.
El catequista “estará junto a” cada creyente en el proceso de madurez de fe, construyendo y recreando cada comunidad, desde la promoción de actitudes que generen, construyan y den vida a la propia familia, a la comunidad parroquial y a los distintos ámbitos de la sociedad, haciendo experiencia de la tan anhelada espiritualidad de comunión.
Bibliografía
- La Biblia de los jóvenes.
- Apuntes de los módulos 1 y 2 propuestos por el I.S.C.A.
- Subsidio: “Líneas para una Catequesis de talante catecumenal”
Rosa María del Carmen Oller y Hna. Elba Pighín
Cfr. Directorio General de Catequesis Nº 59; C. T. 43.
|
|
 |
|
 |
Mandato catequístico, entrega de diplomas y envío de los Agentes Multiplicadores de la Diócesis de Río Cuarto |
Presentación del Rector del ISCA de los Agentes Multiplicadores de Río Cuarto al Sr. Obispo Diocesano.
(Los Agentes Multiplicadores se ponen de pie)
Rector del ISCA: Estimado Padre Obispo de Villa de la Concepción del Río Cuarto, este grupo de catequistas de esta Iglesia Particular ha recorrido un proceso formativo, con el sincero deseo de seguir creciendo en la fe, para ponerse más consciente y fundamentadamente al servicio del Reino, como Agentes Multiplicadores en esta Diócesis.
Obispo de Río Cuarto: ¿Estás seguro de que se han preparado responsablemente, respondiendo a las distintas dimensiones de la formación, para poder insertarse en las diversas estructuras de animación y formación de esta Diócesis o para hacer más significativa y fundamentada su participación?
Rector del ISCA : Ciertamente, tienen por la formación un sincero aprecio y han manifestado su convicción acerca del valor de la formación, como itinerario permanente en el ministerio que ellos realizan. Todos ellos han crecido y han alcanzado distintas logros en las dimensiones del “ser”, el “saber”, el “saber hacer” y el “saber estar” del catequista.
Obispo de Río Cuarto: Padre José Luis, en tu carácter de Rector del ISCA, ¿crees que ellos se sienten llamados a ofrecer su vocación, su tiempo, su trabajo, su preparación y su fe a la Iglesia de Río Cuarto para hacer crecer el Reino, para gloria de Dios y para alcanzar una vida digna, plena y feliz en Cristo para ellos y para sus hermanos de Río Cuarto?
Rector del ISCA: Sí, puedo dar gozosamente fe de su entrega y de su vocación manifestadas en la superación de los obstáculos, dificultades y exigencias que el Curso de Agentes Multiplicadores les ha ido presentando, como desafío a su perseverancia y espíritu apostólico.
Obispo de Río Cuarto: Queridos Catequistas, los recibo con amor de Padre y los animo a seguir realizando su misión como Agentes Multiplicadores de Río Cuarto, realizando, su servicio en las estructuras de animación y formación diocesana y en sus comunidades parroquiales.
Diálogo del Sr. Obispo con los Agentes Multiplicadores
Obispo de Río Cuarto: Queridos catequistas, ¿están dispuestos a seguir creciendo en su fe a través de un itinerario de formación permanente, que los haga cada día más discípulos misioneros de Jesús?
Agentes Multiplicadores: Sí, estamos dispuestos
Obispo de Río Cuarto: ¿Están dispuestos a ponerse al servicio de la Iglesia Diocesana a través de una participación, cada vez más comprometida y fundamentada en las estructuras diocesanas de animación y formación de catequistas y en sus propias comunidades parroquiales, como verdaderos Agentes Multiplicadores de todo lo que han recibido?
Agentes Multiplicadores: Sí, estamos dispuestos.
Obispo de Río Cuarto: ¿Están dispuestos a seguir creciendo como hombres y mujeres de oración, con un amor profundo a la Eucaristía, con filial devoción mariana, dejándose siempre guiar por el Espíritu de Amor y de Unidad?
Agentes Multiplicadores: Sí, estamos dispuestos.
Obispo de Río Cuarto: Que el Padre, el Hijo y el Espíritu de Amor los bendiga y los guarde de todo mal.
Todos: Amén |
|
 |
|
 |
Cuentos y Parábolas de Río Cuarto |
Dios y el hombre
Ésta es la historia de un viejo caracol de mar que, desde hacía muchos años, permanecía en una playa en las cercanías del mar. Vaya uno a saber por qué jugarretas de las olas, permanecía detrás de una roca. Como podemos imaginar, la maravilla natural que lo rodeaba era inmensurable. Las aves, la vegetación y, por sobre todo, la majestuosidad del mar. Sin embargo, todo lo que este caracol veía era arena a su alrededor…
De vez en cuando percibía que algún ave se posaba a su lado y podía sentir el ruido del viento y de las olas del mar cuando golpeaban contra las rocas, y en épocas de mucho sol, escuchaba el ir y venir de turistas que apresurados corrían hacia el mar. Ante tanta maravilla, él se sabía nada, insignificante y solo. No comprendía la pequeñez y aparente inutilidad de su existir, entre tanta maravilla.
Toda la tristeza y sensación de sin sentido de su vida radicaba en su imposibilidad de ver el mar, el mismo que alguna vez lo había arrastrado hacia la roca. ¿Por qué no podía revolotear como las gaviotas sobre el mar? ¿Por qué no podía ser una de esas rocas contra las que las olas golpeaban? ¿Por qué no podía nadar en sus aguas profundas, como los peces?
Una mañana muy temprano, sintió que algo lo levantaba con brusquedad, y luego sólo pudo percibir la oscuridad completa...Un niño caminando por la playa, buscaba un regalo para llevarle a su abuelo, quien se encontraba internado en una sala de hospital. Al ver el viejo caparazón de caracol tras una roca, no dudó un segundo y pensó que sería el regalo ideal para su abuelo.
Cuando llegó a la habitación del anciano, el niño sacó de su bolsito el regalo elegido y, cómo quien posee un tesoro, lo puso en las manos de su abuelo. El hombre al verlo le dijo: _ ¡Qué hermoso y viejo caparazón de caracol de mar me has regalado! El niño, sorprendido al ver que el abuelo no había comprendido del todo el valor de su regalo, lo colocó junto a su oído para que el anciano escuchara y le dijo: _ Te he regalado el mar, guardado en el interior de un viejo caparazón de caracol.
Así fue cómo, a través de un niño, al viejo caracol de mar le fue revelada la verdadera razón de su existencia. Comprendió que en su interior contenía la maravilla del mar y que su pequeñez tenía sentido y su vida estaba llena de dignidad porque la grandiosidad del mar lo habitaba.
Edith Lucero
Una Navidad diferente
En una ciudad vivía una familia que era muy, pero muy pobre. Tenían dos hijos: Sofía y Agustín. El papá trabajaba en changas y la mamá limpiaba casas. Sofía y Agustín iban a la escuela con los poquitos útiles que sus papás podían comprarles, pero como eran buenos alumnos y tenían muchos amigos, éstos compartían sus cosas con ellos.
Vivían felices con lo poco que tenían, pero el día del niño, Navidad o Reyes era para Sofía y Agustín un poco triste, porque sus papás no podían comprarles juguetes, ellos también sufrían por esto ya que con lo poco que ganaban, apenas alcanzaba para la comida y alguna ropa, pero se tenían unos a otros y en ese humilde hogar había mucho amor.
Quien más los hacía sufrir en esos días era José, un vecinito que tenía y recibía muchos regalos, pero era egoísta, no los compartía y les hacía burlas. Un día cercano a Navidad, el papá pensó cómo podía solucionar esto, se le ocurrió una idea y le propuso a su esposa que ella hiciera una muñeca de trapo para Sofía y él haría un camión para Agustín.
Entusiasmados, trabajaron durante una semana, por la noche, cuando sus hijos dormían. Así fue tomando forma una hermosa muñeca de trapo hecha con tela muy fina y linda que le habían regalado a la mamá y el camión más grande con la madera que había conseguido el papá.
Cuando todo estuvo terminado, envolvieron sus regalos en papel y les pusieron un gran moño. Esa Navidad fue muy diferente. Cuando mamá y papá les entregaron sus regalos a Sofía y a Agustín, Ellos eran los niños más felices del mundo. Para sus papás también fue una Navidad diferente, viendo cómo sus hijos acariciaban con mucha alegría aquellos simples pero hermosos regalos hechos por sus propias manos. Con mucha paciencia y, sobre todo, con mucho amor, Sofía puso la muñeca en el camión de Agustín y salieron muy contentos.
Vieron a José rodeado de juguetes. Estaba solo porque no tenía amigos. Sofía y Agustín lo invitaron a jugar con ellos. Sorprendido, José aceptó y, desde ese día, aprendió a compartir sus cosas y encontró dos muy buenos amigos. Esa fue una Navidad hermosa y diferente para todos…
Maria Magdalena Calosso |
|
 |
|
 |
Encuentros para el Encuentro
|
Encuentro de Catequesis con adultos
“Dios nos ama para siempre” |
Propósito:
Llevar a los miembros de la comunidad, no sólo a "saber" que Dios lo ama, sino a "experimentar" el amor salvífico y gratuito de Dios, dado a cada uno en forma incondicional
Primer momento
Se anuncia que se va a hablar acerca de una de las necesidades básicas de todo hombre: ser amado. Para comenzar, se les propone éstas o similares cuestiones para refñexionar:
• Elabora una lista con las cinco personas que más te aman
• ¿Cómo sabes que te aman? ¿Por qué te das cuenta de ello?
• ¿Es importante para ti sentirte amado? ¿Por qué?
• En grupos de tres, contestar: ¿Qué significa amar?
Luego, el catequista invita a compartir el siguiente cuento:
El sol ha dejado de existir
Había una vez un hermoso rosal que crecía en medio de una pradera, junto a una planta de cadillos, fea y sin gracia. A pesar de ser tan hermoso, el rosal no era feliz, y veía con envidia al cadillo, que siempre sonreía e irradiaba una alegría especial. Un día, el rosal no aguantó más y le preguntó al cadillo la razón de su permanente alegría, a lo que éste respondió:
-Soy feliz porque me siento profundamente amado.
-¿Amado? ¿Y puede saberse quién te ama? Que yo sepa, todos los que pasan por aquí, se detienen absortos ante la belleza de mis flores, y se extasían con mi perfume. En cambio, a ti nadie te mira. No sé cómo nadie te ha arrancado todavía.
-¿Y quién habla de la gente que pasa por aquí?- exclamó el cadillo, -Yo me refiero al sol. El nos ama a ti y a mí, y eso me hace inmensamente feliz.
-¿Amarnos? ¿El sol?- preguntó sorprendido el rosal. -Pero si está allá, lejanísimo. Jamás se nos ha acercado, nunca nos ha dirigido siquiera la palabra. Jamás ha acariciado mis flores, ni se ha deleitado con su perfume. ¿Cómo va a amarnos? Me parece mi amigo, que estás un poco loco.
-No lo creas- replicó el cadillo -Te aseguro que sin él ni tú ni yo podríamos vivir.
-¿Y quién lo necesita?- exclamó molesto el rosal. Y se propuso deshacerse del sol.
Armado de paciencia, consiguió cuatro ramas largas y fuertes, las clavó a su alrededor, y con ramas mas pequeñas y paja, construyó sobre él un pequeño techo, para no ver al sol. ¡Así estaba mejor! Ahora viviría feliz sin ese molesto sol encima suyo. Pronto se dio cuenta que, aunque no veía al sol, aún sentía su calor, por lo que decidió juntar más ramas y construir paredes a su alrededor. ¡Ahora sí! ¡Qué fresco se sentía! Pero pronto notó que todavía quedaban rastros de ese molesto sol: su luz se filtraba a través de las ramas, así que decidió juntar mucho barro, y sellar las paredes y el techo. Una vez concluida la obra, el rosal se sintió satisfecho. ¡Al fin! Ya no quedaba ningún rastro de ese sol intruso. Ni sus rayos, ni su calor, ni su luz... ¡Por fin! ¡El sol había dejado de existir! Y nuestro rosal, en pocos días se pudrió y murió.
Y afuera, el sol seguía calentando e iluminando al cadillo, que crecía sano y feliz...
• ¿Qué piensan del rosal?
• ¿En qué consistía el "amor" del sol hacia las dos plantas?
• ¿Qué características encuentran en el "amor" del sol del cuento?
• ¿Por qué el rosal no se sentía amado por el sol?
• ¿Qué hace diferentes al rosal y el cadillo del cuento?
• ¿Cómo podríamos calificar el amor del sol?
• ¿Y el amor de las personas que conocemos en nuestra vida de todos los días? ¿Cómo es ese amor? ¿Cómo nos damos cuenta?
• ¿Cómo es el amor que nosotros sentimos hacia los demás? ¿Nos ayuda a perdonar ofensas, a olvidar, a seguir adelante?
• ¿Ponemos alguna condición para mar? ¿Cuál?
• ¿El amor se termina o es para siempre?
Segundo momento
Después de dejar que se expresen, sin corregir sus respuestas, proponemos al grupo leer algunos textos bíblicos para tratar de descubrir cómo es el amor de Dios.
Se propone al grupo que conformen tres subgrupos. Cada uno de ellos trabajará con los siguientes textos:
Primer subgrupo:
| Sólo El ha hecho grandes maravillas, porque es eterno su amor. El hizo los cielos con sabiduría, porque es eterno su amor. El afirmó la tierra sobre las aguas, porque es eterno su amor. El hizo los grandes astros, porque es eterno su amor. El sol para presidir el día, porque es eterno su amor. La luna y las estrellas para presidir la noche, porque es eterno su amor. (Sal 136,4-9) |
Porque Tú formaste mis entrañas, tú me tejiste en el vientre de mi madre. Confieso que soy una obra prodigiosa, pues todas tus obras son maravillosas, de eso estoy bien convencido. (Sal 139,13) |
"Tú amas todo lo que existe y no aborreces nada de lo que has hecho, porque si hubieras odiado algo, no lo habrías creado. ¿Cómo podría subsistir una cosa si tú no quisieras? ¿Cómo se conservaría si no la hubieras llamado? Pero tú eres indulgente con todos, ya que todo es tuyo, Señor que amas la vida" (Sab 11,24-26) |
Segundo subgrupo:
| "Los montes se correrán y las colinas se moverán, pero mi amor por ti no se apartará" (Is 54,10) |
"Yo te amé con amor eterno, por eso te atraje con fidelidad" (Is 31,3) |
“El hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos" (Mt 5,45) |
Tercer subgrupo:
| “No temas, porque yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre.
Tú me perteneces. (Is. 43, 1b) |
“Tú eres precioso a mis ojos, porque eres valioso y yo te amo" (Is 43,4) |
"Señor, Tú me sondeas y me conoces, tú sabes si me siento o me levanto, de lejos percibes lo que pienso, te das cuenta si camino o si descanso, y todos mi pasos te son familiares… Te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable.(…) Tú conocías hasta el fondo de mi alma y nada de mi ser se te ocultaba cuando yo era formado en lo secreto, cuando era tejido en lo profundo de la tierra" (Sal. 139, 1 – 3. 14 – 15) |
Cada subgrupo comparte con el resto las características del amor de Dios que han logrado descubrir. Dejar que vayan expresando lo que el Espíritu les ha ido revelando del amor de Dios en la lectura compartida. El catequista puede sintetizar con estas características, si han sido descubiertas en la iluminación. Si no se ha logrado, puede recurrir a preguntas que ayuden a profundizar el Mensaje
• Efectivo: Busca el verdadero bien de cada uno.
• Gratuito e incondicional: No pide nada a cambio. Dios no nos ama porque nosotros somos buenos, sino porque Él es bueno. Nos ama siempre, más allá de nuestras virtudes y defectos.
• Personal: Nos ama a cada uno, únicos e irrepetibles.
Tercer momento
Una vez que se han comprendido las características del Amor de Dios, se propone a los participantes descubrir ese amor efectivo, gratuito y personal en sus vidas. Para ello se propone la siguiente reflexión personal.
Voy a detenerme a reflexionar acerca del amor que Dios me tiene. Voy a descubrir el Amor efectivo, gratuito, incondicional y personal de Dios en mi vida.
1) Analizar mi vida, intentando descubrir todas aquellas cosas concretas que Dios me regala a mí, gratuitamente, sin que yo lo merezca, aquello que no me he ganado, y sin embargo lo tengo.
2) Dibujar en una hoja, en la parte inferior, una planta, que soy yo, y en lo alto al sol, que representa a Dios. En cada rayo del sol voy a escribir un regalo de amor de Dios.
Cierre del encuentro
Se propone realizar una oración de acción de gracias, agradeciendo a Dios por todos los dones recibidos por su amor. Cada uno eleva los brazos al cielo, sosteniendo en las manos el dibujo donde descubrió el Amor de Dios en su vida, y agradece en voz alta.
Encuentro de Catequesis con adultos
“Respondo al llamado de Dios que me hace testigo de esperanza” |
Objetivos:
A lo largo de este encuentro nos proponemos que los miembros del grupo de adultos…
- se alegren por el llamado que Dios hace en el Bautismo para vivir como verdaderos hijos suyos;
- reconozcan en el Bautismo el llamado que Dios hace a vivir en la esperanza.a comunidad.
Material didáctico:
- Afiches / fibrones.
- Copias de citas Bíblicas con preguntas orientadas a las mismas.
Primer momento:
Proponemos el canto “Señales de vida” u otro canto referido a la temática del encuentro.
En el medio de todo lo que nos pasa,
Doy señales de vida, por si hace falta,
Quién no espera señales de vez en cuando,
Para darse coraje y seguir andando...
Canto,
Doy señales como naciendo,
Doy señales de vida mientras espero,
Que me de sus señales de vida el pueblo...
Los amigos del alma, los verdaderos,
Los que quieren las cosas que más queremos,
Los que están de éste lado de la vereda,
Los que están y también, los que no volvieron...
Los ancianos, las madres y los maestros,
Que ennoblecen la vida con cada gesto,
Nos confirman a diario con sus señales,
Que el camino es difícil pero tan bello...
Canto,
Porque tengo esperanzas que se me escapan,
Pequeñitas y libres, y enamoradas,
Si me da sus señales de vida el pueblo..
Sus benditas señales de vida el pueblo....
Teresa Parodi, "Señales de Vida", perteneciente al disco que lleva el mismo nombre
(“Señales de Vida“. Fonovisa Arg. S.A )
Todos los miembros del grupo tienen la letra de la canción y la escuchan en silencio. Luego, el/la catequista los invita a hacerse éstas u otras preguntas similares. De este modo se va generando un diálogo en torno a la vida de los miembros del grupo:
- Según la letra, ¿qué es "todo lo que nos pasa"?
- ¿A qué llama la autora "señales de vida"?
- ¿Para qué las considera necesarias a esas señales?
- ¿A quiénes identifica como generadores de éstas "señales"?
- ¿Cuál es la actitud de la autora ante la situación?
- ¿Cómo es su esperanza?
- ¿A quién está dirigido el mensaje de la canción?
- ¿Cómo podríamos definir la esperanza? ¿Nosotros damos esas señales de vida en situaciones difíciles de nuestra vida?
Segundo momento:
UNA ESPIRITUALIDAD DE COMUNIÓN:
El/la catequista invita al grupo a conformar grupos más pequeños. Comenta las consignas del trabajo, ofrece una guía de preguntas y entrega el material para hacer con los afiches y los fibrones
Citas bíblicas para trabajar con los grupos
| Grupo Nº1 |
Grupo Nº2 |
Grupo Nº3 |
| Hch. 3,19 |
Ef. 5,8-9 |
Ef. 2,5 |
| Hch. 9,35 |
Ef. 5,13-14 |
Col 2,13 |
| Hch. 11,21 |
Col 1,12 |
II Cor. 4,10-12 |
| Hch. 14,15 |
1 tes. 5,5 |
Gál 2,19-20 |
| Hch. 26,18-20 |
II Cor. 4,6 |
Gál 5,25 |
| 1 tex. 1,9 |
Rom. 13,12 |
Rom 6,4-6 |
Según los textos explicamos:
- ¿Que es ser bautizados?
- ¿ser bautizado con que me identifica?
- ¿A que nos convertimos?
- ¿Cómo se expresa?
- ¿Cómo lo manifiesto?
- ¿soy testigo de esta conversión?
- ¿soy signo de esa luz?
- ¿en que consiste la vida nueva?
- ¿soy testigo de esa vida nueva?
- ¿a que morimos con el bautismo?
Luego el 1º grupo escriben el afiche, EL BAUTISMO ES……
El 2º grupo escribe en su afiche, EL BAUTISMO NOS HACE…………
El 3º grupo escribe, EL BAUTISMO NOS DA………
Consignas del trabajo:
- Cada grupo debe leer las citas bíblicas que les fueron entregadas, las comenta con sus pares y a la luz responden las preguntas.
- El grupo formula una frase sintética y la escribe en el afiche
- Cada grupo comparte su conclusión del trabajo con los otros grupos.
- Por ultimo frente a los tres afiches todos rescatan una síntesis global, tratando de vincular l vida bautismal con el testimonio de esperanza de los hijos de Dios.
El catequista hace el cierre de ese momento. Hemos trabajado y compartido nuestra propia realidad bautismal………..
Si el grupo es pequeño, se puede elegir algunos de los textos anteriores para la proclamación y trabajar en un solo grupo. También puede proclamarse el texto que sugerimos a continuación.
El catequista proclama la palabra de Dios.
Leemos la cita Bíblica: Tito 3, 4 – 7
- Hemos dicho que la palabra proclama la persona de Jesús y su mensaje que es el proyecto de Dios padre para el hombre; Jesús nos propone la vida nueva del Reino de Dios. Todo encuentro con Dios es diagonal.
- Con el Bautismo se rompe con la vida pasada y empieza una existencia nueva, esa existencia esta vinculada a Jesús y a la comunidad de creyentes. Cuando nos bautizamos celebramos ese cambio en nosotros es como cambiar de la noche al día, es ser una persona completamente distinta.
- Como adultos asumimos y nos comprometemos con un proyecto de vida nueva. Esto nos llena de esperanza. Somos hijos en el Hijo, hijos de Dios Padre. Ningún mal podremos temer.
El catequista hace el cierre de ese momento, con las siguientes preguntas para que cada uno lo profundice en silencio………
- ¿Creo realmente que en el bautismo comienzo a vivir una Vida Nueva? ¿Me reconozco hijo de Dios Padre, Amigo y Creador que me acompaña siempre?
- ¿Vivo en profundidad mi realidad bautismal siendo testigo de esperanza en mis ambientes?
Tercer momento:
RESPUESTA
Concluyendo la reflexión el catequista invita a asumir un compromiso
- Reflexionar y preguntarnos sobre como estamos viviendo nuestra realidad bautismal hoy………
- Como grupo, a ayudar a tomar conciencia a aquellos que no viven en profundidad su conciencia de bautizados.
Todos juntos concluimos el encuentro de la oración, cada uno de los adultos formulara un compromiso y todos responderemos:
Gracias Señor porque en el Bautismo nos confías la misión de ser testigos de esperanza
Adriana Pauletti |
|
 |
|
|
|
|