Isca  
 
 
Año 8 • Nº 114
Septiembre 2010
Nuestro modo de ser

Un congreso es un momento fuerte de encuentro. Eso significa la palabra congreso: lugar hacia el cual nos dirigimos para congregarnos; espacio al que vamos juntos. El III Congreso Catequístico Nacional de 2012 (IIICCN) fue pensado con esa intención. Hacia allí estamos yendo. Allá nos encontraremos.

 

Pero tenemos más noticias. La Comisión Episcopal de Catequesis Argentina ha convocado un Seminario Nacional de Catequesis (SENAC 2011) en adhesión al III CCN y ha delegado al ISCA su realización. Este Seminario, según las palabras de su documento de presentación, es "una instancia de estudio que combina docencia e investigación. Se realiza en torno a una temática que plantea cuestiones abiertas y aún no resueltas. Promueve la reflexión compartida y el trabajo colaborativo de los destinatarios y la interactividad con los especialistas convocados".

 

Un Seminario, en el sentido etimológico del término, es un semillero, un lugar de semillas. Estamos trabajando en el ISCA para que este encuentro sea rico en crecimiento. Queremos que sea un lugar de preparación del encuentro.

 

Este Seminario se realizará en San Antonio de Arredondo (Córdoba), desde el 19 al 21 de septiembre de 2011.

 

Mariano Nicolás Donadío

Entre Congreso y Congreso

Lo estuvimos anunciando durante semanas (si revisan los últimos números del Comunicándonos, en todos ellos van a encontrar alguna mención). La renovación de nuestro sitio web llevó meses de trabajo, mucha energía, mucha dedicación y mucho tiempo.

 

El equipo de diseño pasó semanas ordenando y reordenando el material para que no quedaran links rotos ni caminos que no llevaran a ninguna parte. Postergamos la salida inicial -prevista para el 15 de agosto día de la Asunción de la Virgen María, 8° aniversario del ISCA Virtual) - porque la tarea se hacía demasiado extensa.

 

Por fin, el miércoles 8 de septiembre día de la Natividad de la Virgen María, anunciamos la puesta en línea de nuestro nuevo sitio web. Inmediatamente comenzaron a llegar las felicitaciones y los buenos augurios. Muchos de ellos aparecen publicados en nuestro correo. Además, creció en un 41,82 % en número de visitas.

 

Ordenar la casa es ordenar la vida, decía una psicóloga. Este reordenamiento nos ayuda a pensar nuestra identidad y nuestra vida como institución: quienes somos, qué decimos, cómo nos mostramos. Como catequistas lo sabemos: en el “cómo” está el “qué”.

 

Los invitamos a reconocer -o conocer- el nuevo diseño del sitio web del ISCA en www.isca.org.ar (más claro, mejor ordenado, con un diseño más bello) y a acompañarnos en este nuevo camino, como lo han hecho hasta ahora. No dejen de visitarlo siempre hay alguna novedad. Nos interesan sus comentarios. Hasta la próxima.

 

Equipo ISCA
comunicandonos@isca.org.ar

Volverse cristianos

El programa actual de religión es redactado en términos de competencias que hay que adquirir y que hay que ejercer. El significado de competencia es tomado en el sentido moderno del término: la aptitud para movilizar, de forma integral, un conjunto de recursos (saberes, destrezas, actitudes) para responder mejor con imaginación, eficacia y responsabilidad a los problemas diversos, cada vez más singulares, que ofrece la vida.


No rechazo esta perspectiva que tiene sus virtudes así como derivaciones posibles. Querría sin embargo ampliarla haciendo valer una noción más antigua de competencia que se encuentra en la tradición catequética cristiana.

En el catecumenado antiguo, los catecúmenos, en el momento de la fase de preparación inmediata para el bautismo, fueron llamados "competentes". Este término reconstruido sobre el radical “petere” que significa "pedir", "desear". Este radical “petere” da al idioma francés la etimología de las palabras como "la petición", "la competición", "el apetito", "la apetencia". Por tanto, los "competentes" en el catecumenado eran los que, pidiendo el bautismo, deseaban juntos y ardientemente adherirse a la gracia de su bautismo próximo.

 

La competencia, en el marco del catecumenado, tiene el sentido de apetencia, de aspiración, de deseo. El catecumenado, por supuesto, no es un curso de religión en la escuela, pero puede instruirlos y ayudarnos a precisar la finalidad de este curso: hacer a los alumnos competentes, es despertar en ellos el deseo de apropiarse de la fe y de vivir de ella; es hacer la fe deseable precisamente haciéndola descubrir como una manera de desear que puede ser experimentada como una cosa buena, como algo saludable para la existencia. ¿Para qué serviría, en el curso de religión, el ejercitarse en competencia, en el sentido moderno explicado del término, si no existiera, desde el comienzo y a lo largo del aprendizaje, una apetencia, el despertar del deseo?

 

Pero, como dije al comienzo, el deseo es asunto de libertad. No podemos desear en la plaza del otro. Podemos, todo lo más, despertar su deseo, es decir velar por las condiciones que lo hacen posible. ¿Cuáles son pues las condiciones que, en el marco de un curso de religión, pueden hacer el cristianismo deseable? Enumeraré tres que se sitúan sucesivamente sobre el plano teológico, pedagógico y simbólico. Su puesta en ejecución requiere, cada una, por parte del profesor, una competencia específica con sentido moderno, esta vez,. Tres condiciones pues y tres competencias correspondientes. Voy a citar por separado, pero, en la práctica, son llamadas, desde luego, a integrarse; una se ejercita el campo de la otra y recíprocamente. La competencia global del profesor de religión es articular con una manera integrada las tres competencias en cuestión: teológica, pedagógica y simbólica.

1. En el plano teológico

La primera condición y primera competencia para devolver la fe deseable se sitúa sobre el plano teológico. Se trata de poder decir de manera coherente y pertinente, el contenido de la fe cristiana, lo que permite desear y en lo que hace deseable.

 

El curso de religión, a este respecto, necesita de una teología simple –lo que no quiere decir simplista, sino al contrario- que permita hacer la fe comprensible, practicable y deseable. Más allá de todas las representaciones que deformaron la fe cristiana y escorias que pudo arrastrar en su camino haciéndole aborrecible, el curso de religión podría constituir el espacio de redescubrimiento del Evangelio como palabra inaugural que, como lo dice Mauricio Bellet, nos desaloja de nuestra certeza, proponiendo como por sorpresa en sentido, una dirección, un camino. "El Evangelio en su origen, ¿qué es pues? (…) Se trata de entender lo que da vida. Se trata de una palabra que nos incorpora a lo genuinamente originario, a nuestro nacimiento de humanidad, a nuestra posibilidad de seres humanos, y que nos concede el nacer, precisamente el nacer a esta vida que ya no está más bajo imperio de la tristeza, bajo esa mentira-homicidio que nos destruye”.

 

No es este lugar para probar que el cristianismo deseable. Pero querría evocar rápidamente como se podría hacer valer la fe que cristiana como ejercicio saludable del deseo. Consideraré simplemente cuatro puntos: la consideración del deseo de Cristo, la fe en la resurrección, la confesión trinitaria, la proclamación del Credo. Entre tantos puntos que conciernen al deseo en su raíz.

 

Ser discípulo de Cristo, es desear su manera y su seguimiento. ¿Pero cuál era el deseo de Jesús? La narración de las tres tentaciones, a este respecto, es instructiva. Esta narración viene justo después del bautismo donde Jesús recibe el Espíritu Santo y después de una genealogía que lo sitúa en consecuencia de las generaciones hasta Adán, hijo del hombre, el hijo de Dios. Y esta narración viene antes de su entrada a su vida pública. Así, por su posición en el texto, la narración de las tres tentaciones aparece manifestar del programa de la vida de Jesús. Es, de este punto de vista, un resumen de Evangelio. Conducido por el Espíritu al desierto, Jesús va a encontrar así todas las tentaciones de humanidad; su deseo va a ser puesto a prueba y a afirmarse. La puerta de la primera tentación es acceder a la humanidad misma. "No sólo de pan vive el hombre". Es decir que sería inhumano reducir el deseo a la satisfacción de las necesidades. No sólo de pan vive el hombre, sino compartirlo. Vive no sólo del consumo, sino de la alianza, de la palabra, del encuentro, de buena convivencia. Por eso de esta decisión de alianza con el otro, donde el otro queda otro sin ser un objeto de consumo, no hay humanidad sino la ley de la selva. En la segunda tentación, Jesús aparta el poder entero que le ofrece el diablo si se prosterna ante él. Jesús rechaza esta oferta. No quiere estar dominado ni dominante. ¿Y que es esta relación de la dominación sino la fraternidad? Ser hermanos, hermanas, salir de la violencia, acceder a la fraternidad, tal en la puerta de la segunda tentación. Es el solo culto que se pueda rendir a Dios. En la tercera tentación, el diablo le propone a Jesús echarse de la parte superior del tejado del templo dándole a entender que no le pasará nada, que la vida está en él como algo debido, como un derecho, como si fuera invulnerable, como si él mismo fuera su propio padre, como si fuera la fuente de subsistencia. Jesús, recusado esta tentación, afirma que la vida no es algo debido que se tiene por sí, sino que es un don que se recibe de otro. La apuesta aquí es reconocerse hijos e hijas de Dios.

 

Tal era pues el deseo de Jesús cuyos Evangelios llevan la traza: que la humanidad se haga presente en la fraternidad, reconociendo en esta misma fraternidad la potencia de engendramiento de un Dios al que se puede llamar y rogar diciendo “Nuestro Padre". Qué es entonces ser cristiano sino ser tomado por un deseo de humanidad, de fraternidad y de filiación.

 

El segundo punto. La fe en un Dios Padre permite también desear en la condición mortal más allá de la muerte misma. Si Dios es Padre, en efecto, y fuente de vida, es porque nos desea y porque somos deseables. No puede abandonamos a la muerte así como lo confirma la Resurrección de Jesús por la cual le hace justicia y testimonio, abriéndonos, por el mismo hecho, una esperanza que no habríamos podido darnos a nosotros mismos. Así, para el cristiano, la fe en un Dios Padre mismo y en su potencia de engendramiento a través de y más allá de la muerte cualifica la raíz de su deseo. La fe cristiana. a este respecto, invita a desear intensamente la condición mortal sin limitar por eso este deseo a la misma condición. El cristiano, deseando intensamente vivir aquí bajo, se confirma más al desear el más allá de la muerte. Volveré sobre este punto mis tarde, por otro camino.

 

La confesión trinitaria, también, abre un camino de deseo. Que Dios mismo sea una unidad de comunicación cariñosa entre tres personas distintas e iguales orienta fundamentalmente nuestro deseo. El desafío, para nosotros personas y para nuestra felicidad, no es conseguir hacer una unidad entre nosotros, valorando las diferencias personales en una dignidad igual, sino que ni estas diferencias ni la unidad den lugar a la violencia o a la dominación.

 

El Credo, por fin, que atestigua la pertenencia a la Iglesia, puede dar cuenta de lo que está en juego en la le cristiana y el deseo que autoriza. El Credo manifiesta una estructura triple Una estructura trinitaria en primer lugar. Luego una estructura narrativa que evoca la histona de la salvación desde la primera creación hasta la resurrección de la carne, con, en el centro de esta historia, la vida, la muerte y la resurrección de Jesús Pero hay todavía la tercera estructura del Credo que se podría llamar enunciativa. El Credo pone de manifiesto a este respecto la emergencia de un "Yo”, que confiesa la fe a la primera persona y hace suya la historia santa que es contada Es a un "Mi'' a quien hablo, y a quien confieso la fe, la fe recibida del testimonio de la Iglesia (“creo en la Iglesia”) que marca la pertenencia a la Iglesia, pero al mismo tiempo una fe que se hace íntimamente solidaria de la humanidad entera (“Para nosotros los hombres y para nuestra salvación”). Así, ser cristiano, es verse convidado a pasar en sí mismo a la primera persona, en lazo con la comunidad particular, la Iglesia, pero cuya característica es hacerse totalmente solidario y fraternal hacia todo ser humano.

 

El cristianismo que evoco aquí me parece deseable para nuestro mundo que permanece evangelizable. El curso de religión puede ser un lugar de encuentro entre este cristianismo deseable y este mundo evangelizable.


2. En el plano pedagógico

Pero una teología simple y pertinente, en el marco de un curso de religión, no es el solo factor para volver al cristianismo deseable. El proceso pedagógico mismo puede contribuir despertando el deseo.

 

Quisiera a este respecto nombrar muy brevemente cuatro cualidades esenciales del proceso pedagógico que juntas pueden favorecer el deseo. Concierne sucesivamente a la relación profesor-alumno, a la relación de los alumnos entre ellos, a la relación del saber y a la relación de los estudios en la sociedad.

 

  • En la relación profesor-alumno, es importante que profesor no le haga pantalla al alumno, sino que ponga a éste en situación de responsabilidad en su propio aprendizaje. La misión del profesor, en este caso de la religión, es dirigir los estudios más que exponer a saberlo. "Su función es disponer de la materia y poner al alumno en contacto directo con ella, con los textos, con los problemas y las cuestiones". A ayudarle a apropiarse los conocimientos al servicio de una vida en alianza.
  • Respecto a las relaciones entre los alumnos, las fórmulas de cooperación, de mutualidad en el aprendizaje, pueden favorecer el deseo de los alumnos. Constituir equipos de búsqueda, por ejemplo, distribuir papeles complementarios en la exploración de un problema, hacer a los alumnos solidarios en la preparación o revisión del curso, etcétera. Es una manera de aprender con y por el otro, y no contra él.
  • Con relación al saber, la puerta es introducir al alumno en un proceso crítico que honre su inteligencia y, a la vez, valorice la materia estudiada. Particularmente esto es verdad en el campo de las cuestiones religiosas; así, más que en otro lugar, conviene desarrollar la capacidad de analizar, de discernir, de argumentar y de discutir en la libertad.
  • Por fin, respecto a la relación de los estudios con el espacio social, es importante que los alumnos experimenten cómo la enseñanza religiosa les muestra las cuestiones que se suscitan en la sociedad y les habilita para hacerse unos actores responsables.


3. En el plano simbólico

Por fin, quería mencionar la tercera condición. Su puesta en ejecución pide del profesor una competencia simbólica. Tomo la palabra "simbólica" en el sentido etimológico del término. “Sumballo” significa reunir, poner juntos, crear lazos, poner en alianza, en resonancia, los elementos diversos para crear el sentido. Esta competencia simbólica consiste, en el marco del curso de religión, en acercar elementos diversos –pertenecientes a la cultura, a la actualidad social, a la experiencia de los alumnos, a la tradición cristiana- en configuraciones significantes que engendran el sentido, siempre que sea posible.

 

Tomó ejemplo de configuraciones significativas de este tipo.

 

El primer ejemplo. María Balmary, en su libro "Abel o la travesía del Edén” plantea la cuestión de saber si el deseo puede, sin daño para el hombre, limitarse a la condición mortal. "Por mi parte, como psicoanalista, dice, me parece importante que el hombre pueda ir hacia lo que es llamado cielo para imaginar, para confiar o no, para explorar, para suponer, para creer, para dudar, para negar o para reírse... hacer al fin todas las acciones de espíritu que encuentre justas. Si el espíritu humano viaja por cualquier parte del mundo y del tiempo, de más cerca a más lejos y hasta el misterio de más allá, es un hecho de deseo. ¿Una cultura puede, sin peligro de ella, limitar mucho tiempo, incluso procurar erradicar, tal deseo? Matar aquel deseo, ¿no es matar a los otros? ¿Los hombres todavía quieren dar vida cuando les es prohibido soñar a sus niños más allá de su tumba? ¿Una vida encerrada en esta vida basta para el hombre que desea?" Esta cuestión de Maria Balmary como psicoanalista puede entrar en resonancia significativa con la obra teatral El visitador, de Eric Manuel Schmitt, donde se ve a Freud en Viena, acosado por los nazis, encontrar a un visitador misterioso. Hablan de la muerte de Dios y del encerramiento del hombre en su mundo sin otros lugares.

 

He aquí un extracto del diálogo:

 

El visitador: -Cuando un hombre joven, una tarde de duda, pida a los hombres maduros alrededor de él "por favor, ¿cuál es el sentido de la vida?" nadie podrá responderle. Esta será tu acción para ti y los otros. He aquí lo que usted hará, los grandes de este siglo usted explicará al hombre por el hombre y la vida por la vida. ¿Qué quedará del hombre? ¡Un loco en su celda, jugando una partida de ajedrez entre su inconsciente y su conciencia! Después de ti definitivamente, la humanidad estará sola en su prisión.

Freud: - No quise esto.
Éstos textos de Balmary y de Schmitt pueden entrar en resonancia con la cuestión existencial de cada uno: "¿Qué desear? ¿Podemos autorizarnos en desear más allá de la muerte o hace falta que el deseo se reduzca como una piel de zapa a medida que se avanza en edad?” Y en el debate, la tradición cristiana podrá ser invocada como revulsivo, precisamente, ya que, para ella, la vida aquí abajo, totalmente deseable, anima todavía a desear más. Así puedo dejarla deseando cada vez lo más bello.

 

Otro ejemplo. Alrededor de la foto que usted ve, tomada sobre las plazas de las islas Canarias, puede colocarse un conjunto de configuraciones significativas.

 

 

Detrás de plano se ve una muchedumbre: otro cuerpo, otro pie. Este segundo plano figura un contexto más global: la miseria del mundo, la inmigración salvaje, el drama de los sin papeles, el tráfico de seres humanos. En primer plano, un hombre negro y un blanco; un extranjero detenido, un extranjero turista, un hombre extenuado, la mirada perdida, sentado, mal afeitado, cubierto de una toalla de baño; el otro, un playista, mal afeitado también, desnudo, puesto en cuclillas, con buena salud, la mirada tensa. La mirada del primero desalojó al segundo de su mundo para signarlo, como el samaritano, a un deber de humanidad. Y luego, sobre todo, en el centro de la foto, el don de nada (un poco de agua) que es aquí el don de todo, el don de la vida. Ningún gesto heroico, en este caso, pero simplemente la manifestación no sólo de la amistad -no se conocen- sino de la solidaridad humana incondicional que se nos impone. Esta foto puede también, desde luego, entrar en resonancia con el Evangelio: la fraternidad incondicional, la común filiación, el don de nada, un poco de agua, un poco de pan, el don de sí, el don de la vida: "el que dé un vaso simple de agua fresca a uno de estos pequeños porque son mis discípulos, ese, creerme, no lo habrá hecho en vano".

 

Son dos ejemplos simples para ilustrar la operación creadora de sentido que llamé simbólica. Consiste en acercar a elementos diversos, diferentes, extranjeros y otros, ponerlos en alianza y hacer en emerger el sentido del mismo hecho de su aproximación. "El Espíritu es nuestro aliado en el otro" dice en un artículo reciente Monique Foket. Esta fórmula densa y breve es todo un programa. Se trata de dejar pasar el sentido -una presencia de ánimo- acercando elementos diversos. Esta operación simbólica obligaba a pensar, apreciar y a vivir, no bajo el medio de la imposición sino, como la expresión lo indica, bajo el modo de la donación que no obliga. El fin de la enseñanza religiosa, a este respecto, no es acelerar la tradición cristiana en la operación simbólica y de hacerlo valer, en esta misma operación, como productora de sentido; un sentido que se propone con la ligereza del don que no pesa, y también con gravedad para las apuestas en causa: un sentido y, como él, un presencia que son del orden de la visitación: "He aquí que estoy a la puerta y llamo. Si alguien oye y abre, entraré y tomaré la comida con él y él conmigo". Apocalipsis 3,20.

 

Enseñanza religiosa experiencia espiritual. Es el tema de nuestro día. Diría para concluir que la enseñanza de la religión cristiana habrá suscitado una experiencia espiritual entre los alumnos sí puede decir, a término de esta enseñanza: "en el fondo, después de un examen libre, ser cristiano no es sin duda algo malo. Hasta podría ser que esto sea muy bueno."

 

Por Andre Fossion S.J.
9 de Noviembre de 2006

ISCA

ISCA - Invitamos a todos a colaborar
Como adelantamos en nuestra nota de tapa, y preparando el III° Congreso Catequístico Nacional, el ISCA recibió el encargo de la Comisión Episcopal de Catequesis de organizar un Seminario Nacional de Catequesis (SENAC) como ámbito de estudio y reflexión acerca de la temática del congreso.

Este Seminario se realizará en San Antonio de Arredondo (Córdoba), desde el 19 al 21 de septiembre de 2011.

Por eso les pedimos ayuda para ir armando un plan de difusión para que nadie quede al margen de esta noticia. Les solicitamos que contribuyan en esta tarea enviando a administracion@isca.org.ar todos aquellos datos que consideren importantes para enviarles información (catequistas, editoriales, centros de formación, profesores y formadores de catequistas, autores de libros católicos, expertos en catequética, etc.)
Desde ya gracias por colaborar con nosotros.
Comunidad ISCA.

Congreso Equipo Europeo de Catequetas Congreso del Equipo Europeo de Catequetas de 2012
Verona, 20 de septiembre 2010
Catequetas de toda Europa se reunieron en Cracovia entre el 26 y el 30 de mayo con ocasión del Congreso del EEC para debatir acerca del tema de "La dimensión narrativa de la catequesis”. En este Congreso se han producido dos importantes hechos: el nombramiento del Presidente –el Hermano Enzo Biemmi , de Italia- y de los miembros del nuevo Comité junto con la discusión y aprobación del nuevo Reglamento del EEC. Las Actas del Congreso serán publicadas en distintos idiomas. Por otra parte, el ISCA ha sido invitado a junto a sus miembros a elegir el lugar de reunión y la temática del próximo Congreso, que se realizará en el 2012.
Congreso en Ecuador Congreso: “La educación de la fe en el Ecuador de hoy”
“Respuestas para un mundo nuevo”
Ecuador, QUITO - 21 (jueves), 22 (viernes) y 23 (sábado) de  octubre de 2010. Objetivos. Ofrecer un espacio de intercambio y reflexión para encontrar nuevos caminos de cara a la educación  de la fe de niños, adolescentes, jóvenes y familia  del Ecuador.
SCALA SCALA Sociedad Latino Americana de Catequetas
Informamos que ya estamos en preparación remota de nuestra Asamblea Anual que celebraremos en Quito, Ecuador en los días 05 a 10 de agosto de 2011. Como en las últimas Asambleas, tendremos además de la Asamblea de SCALA, las Jornadas de Estudio, para reflexión, estudio y producción de pensamiento. Esperamos también poder compartir con catequistas de Quito, en algún momento con nosotros. Hna. María Irene Nesi.
ENADIR 2010 JNC - ENADIR 2010
Objetivo: Anticipando el III Congreso Catequístico Nacional: los signos de los tiempos, la conversión pastoral. “Anticipar la aurora, construir la esperanza” .Expositores: Pbro. Gabriel del Paso, Obispo Ramón Dus y Obispo Luis Eichhorn. Participantes: El Director Diocesano de Catequesis más dos catequistas. La Montonera, Pilar. Desde el almuerzo del jueves 25 hasta las 14 del domingo 28 de Noviembre de 2010. Inscripción: Hasta el 24 de Septiembre. Costo de preinscripción es de $ 300 antes 24 de septiembre y se completa con $ 220 antes del 20 de octubre. juntanacionaldecatequesis@gmail.com  cc:  catequesis@speedy.com.ar o llamanos al teléfono (011) 15 67 12 02 02
Encuentro Nacional de Niños JNC - Encuentro Nacional de Niños del 10-12 de septiembre
En Cosquín se vivió una buena experiencia de comunión, fiesta y de enriquecimiento mutuo, como siempre pasa en estos encuentros donde asisten personas de distintas regiones. Para mi diócesis fue muy valiosa la experiencia; participaron 3 catequistas egresadas del ISCA CAM-ZC y ya están sumadas al área de niños y motivadas para poner sus ganas en la animación de la catequesis diocesana. Solamente eso ya es positivo. El contenido fundamental del encuentro fue la iniciación cristiana. Un fuerte abrazo,
P. Fernando Crevatín.
Director Diocesano de Catequesis de Zárate-Campana

Encuentro Nacional de Catequesis Escolar JNC - Encuentro Nacional de Catequesis Escolar
Bajo el título de “La iniciación Cristiana: un camino en la fe” se reunieron los catequistas de niños del NEA el 18 de septiembre. “El gran desafío es ir haciendo camino, como dijo un grupo, con coraje, creatividad, audacia y un espíritu nuevo. Fue tiempo de encontrarnos para ponernos a la escucha y animarnos a caminar” dice Milagros Aulmann, de Rosario. Puede consultarse su reseña en el boletín online de la Junta Nacional de Catequesis, http://www.catequesisargentina.org.ar/boletin.htm
 
 

FELICITACIONES por el nuevo formato y presentación de la página, que el Señor bendiga tanta entrega.

A todos! Gracias por enviarme el ISCA Comunicándonos!!

Realmente la nueva página web es estupenda y más que completa. Seguramente redundará en beneficio de todos los que desean interiorizarse más sobre este tema que tanto interesa y preocupa a los católicos de hoy: la catequesis en el mundo actual.
Mis más sinceras felicitaciones y gracias nuevamente.

Cristina Kopytynski

Hola Cote:
Siempre me alegra recibir tus correos con novedades en el ISCA. Nos alegró mucho con Beatriz Carriego que se hayan sumado al esfuerzo de la participación de los aportes que hemos podido hacer desde Argentina en el Congreso que tuviera lugar en París, con lo reflexionado y vivido en un Seminario Arquidiocesano, sencillo, como es María Sede de la Sabiduría. Nos alegra ahora, también encontrar que han publicado como novedad nuestra revista digital 'Segunda Línea', ha sido para nosotros un gran esfuerzo también pero, entendemos que vale la pena construir reflexión y compartir lo que vamos pensando sobre todo en el área de jóvenes. Me gustaría personalmente saber qué pensás de ese material porque tu mirada crítica es valiosa para mí, y si fuera posible encontrarnos algún día para poder compartir un poco lo que va siendo pensar la catequesis hoy, sería también muy bueno. Bueno Cote, espero entonces una comunicación tuya. Me alegra.
Un abrazo

Viviana Aragno (IPA)

Hola Padre Cote: IMPECABLE!!!!!!  FELICITACIONES POR EL SITIO, ESTÁ BÁRBARO!  Y QUÉ BUENO SEGUIR CRECIENDO. LES MANDO UN BESO A TODO EL EQUIPO ISCA.

Mercedes Tassara

 

Hola,  Les estoy enviando la oración del congreso de catequesis de nuestra diócesis. Les pido, por favor, que comuniquen al correo electrónico abajo que están rezando en esta intención. Pues mientras se hace el congreso, habrá un momento en que se arma un panel con el tema: Los que rezaron por el congreso. Creo que será un momento significativo para los participantes, por eso es importante comunicar a:              familiamuruaga@gmail.com
Agradezco, en nombre de los catequistas su oración. Que Dios les bendiga. Paz y Bien 

Hna Paulina Felippi

Los felicito por el sitio y el servicio que hacen a los catequistas por la Iglesia, Les doy mi sitio para que -si les parece bien- lo agreguen a los demás sitios: www.catecismo.com.ar gracias, que Dios los bendiga,

María del Carmen Rosón

Amigos, ser catequista es una gracia del Señor que nos ha llamado a este ministerio de la Palabra en nombre de la Iglesia. Esto nos exige formación permanente y fidelidad al Mensaje. De algún modo las palabras: "cree lo que lees, enseña lo que crees, practica lo que enseñas", que el obispo le dice al diácono y al sacerdote en su ordenación, también son para nosotros catequistas ya que debemos vivir y enseñar la Palabra.
Gracias por su servicio a través de este medio. Cariños a todos.

Héctor García, catequista y Diácono

Muchísimas gracias Padre! quedó padrísimo el sitio!!! También le daré promoción en nuestra Comunidad de Catequistas. Estoy a sus órdenes en lo que necesite, Dios lo bendiga mucho.

Grace Reyes de Carredano
Encargada Comunidad de Catequistas y Evangelizadores
http://www.es.catholic.net/catequistasyevangelizadores/

 
 
 
 
 
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¿Qué podemos hacer para que nuestra Catequesis sea más kerigmática?


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