Año 6 • Nº 92
Abril 2009

En la mesa de nuestra vida compartimos y nos compartimos, viviendo nuestro Jueves Santo todos los días del año. Con la cruz de nuestros días caminamos  a Jesús hasta el Calvario en las personas de los más pobres, los más débiles, los más enfermos. En la ansiedad de nuestra esperanza compartimos con Cristo el Sábado Santo la espera de la resurrección.

Y cuando somos cuando tenemos la oportunidad de iluminar tiempos oscuros, cuando somos capaces de festejar el triunfo de la vida que renace, somos signos vivientes de la Pascua de Jesucristo.

¡Felices Pascuas de Resurrección para todos ustedes!

La comunidad del ISCA

La creencia -en los primeros tiempos de la web- era que este medio era un peligro para las relaciones humanas. Que iba a producir autistas comunicacionales, encerrados en sus habitaciones, consumiendo información. Pero las estadísticas señalan que cada vez es más la gente que utiliza internet para conectarse y comunicarse con otros. Son las llamadas redes sociales: Facebook, Windows Live, Youtube, Fliker, Twitter…

"Nos preguntaremos cuál es la posición de la Iglesia, qué tiene que hacer la Iglesia, porque es innegable, y se ve cada vez más, que las nuevas tecnologías no son solamente instrumentos, sino que estos instrumentos crean una nueva cultura, la cultura digital(…).

Veamos cómo la Iglesia está presente en esta nueva cultura, ofreciendo su propia contribución". -dijo el arzobispo Claudio María Celli, presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones, al inaugurar un congreso que reunió a 82 obispos de todo el mundo con diversos especialistas. Se hace necesario analizar la pastoral de la Iglesia en el campo de la comunicación. Benedicto XVI ha escrito para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales del año 2009 un mensaje sobre el tema: "Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo y amistad".

Mientras tanto, aquí, desde el ISCA, nos hacemos eco de esta inquietud de la Iglesia. Este año, en septiembre, tendremos nuestras IV Jornadas de Catequesis y Nuevas Tecnologías. Son momentos de aprendizaje para nosotros, los “inmigrantes”, los que no hemos nacido en la era digital y vamos reconociendo este territorio y sus posibilidades. Este año emprendemos un gozoso camino de descubrimientos y contactos, de vínculos y de encuentros. Transitémoslo juntos.

Mariano Nicolás Donadío
comunicandonos@isca.org.ar

Las IV Jornadas Nacionales de Catequética -que compartimos con ustedes el año pasado- concluyeron con la redacción de un Documento de Apertura.  La tarea que nos propusimos este año fue la de ampliar y corregir este texto a partir de los aportes de los catequistas de todo el país. Por eso, el sábado 14 de marzo este Documento de Apertura fue presentado en Buenos Aires, en el marco del Encuentro Arquidiocesano de Catequistas (EAC).

Este encuentro anual -que tuvo como lema la frase “Mi vida es Cristo, nuestra misión ser hermanos”- se realizó en el Colegio Nuestra Señora de Guadalupe. Unidos en la alegría de llevar la Buena Noticia, centenares de catequistas compartieron una jornada de reflexión y participación.

Fue en este marco donde el ISCA presentó su documento. Durante la mañana, en una de las comisiones de trabajo, el rector del ISCA (pbro. José Luis Quijano) presentó a los catequistas la propuesta del documento. Luego se hizo un trabajo en grupo en el que confrontaron situaciones cotidianas con el texto del documento, en busca de nuevos horizontes para renovar sus prácticas. El fruto de este encuentro estará en línea próximamente para que los que no pudieron estar ahí lo lean a la luz de sus realidades. Podemos consultar su texto en http://www.isca.org.ar/jornadas4b.htm y enviar nuestros aportes a comunicándonos@isca.org.ar El documento sigue abierto, para ser completado con nuestra vida y nuestra experiencia.

Permítanme, para comenzar, expresarles mi sorpresa y también mi placer por encontrarme aquí y poder conversar con ustedes acerca de algunas cuestiones catequéticas. Tengo el sentimiento de ser como una especie de “dinosaurio” un poco perdido en el tiempo, que ha venido a indagar en las apreciaciones y miradas de los contemporáneos de esta época. Ustedes tienen también, en consecuencia, todo el derecho de sorprenderse por ver llegar  a este Coloquio a un “animal” de otra época. Espero solamente que esto no sea demasiado penoso para ustedes… Pero debemos este reencuentro al Director del ISPC, que ha insistido para que yo esté presente aquí, con ustedes, en este Coloquio, con ocasión del trigésimo aniversario de la publicación de Catechesi tradendae. Aquí centraremos nuestra atención y lo haremos en tres momentos:

1 El texto y su contexto;
2 el pre - texto, es decir aquello en lo que reposa el texto, puesto que lo implica y, finalmente…
3 el post - texto, que hace referencia a las cuestiones que pueden abrirse a partir de él.

1. El texto y su contexto

1.1. Un sínodo sobre la Catequesis

El Director del ISPC ha insistido para que yo estuviera con ustedes y he aquí algunas razones: formé parte de la comisión preparatoria del Sínodo de 1977 y participé en ese Sínodo. Como ustedes saben, Catechesi tradendae es una “Exhoración  Apostólica”, que recogió los trabajos del Sínodo. Se trata de un texto al que se llega al término de un largo proceso:

  1. preparación con el envío del cuestionario a todos los Episcopados del mundo;
  2. redacción de un documento preparatorio llamado “Lineamientos”, que sirvió de base para las discusiones del Sínodo;
  3. síntesis que fue enviada previamente a los que habían participado en el Sínodo;
  4. conclusiones;
  5. envío de dichas conclusiones al Papa.

A este proceso cabe sumar “El mensaje de los obispos al Pueblo de Dios sobre la Catequesis” y finalmente la publicación de Catechesi tradendae. El Papa Pablo VI, que había convocado y presidido el Sínodo, falleció antes de su publicación. Su sucesor, Juan Pablo I, no tuvo más que un breve pontificado. Fue, entonces, Juan Pablo II quien concluyó el proceso con el texto que hoy nosotros conocemos y cuyo trigésimo aniversario hoy estamos recordando. El entonces Cardenal Wojtila había presidido la comisión preparatoria y, además, había acompañado todo el proceso.

Mi propósito no es hacer la historia de este texto. No me propongo hacer una historia anecdótica, en la que se pueden vislumbrar  perspectivas más amplias. Este texto pretende ubicar este documento entre los documentos oficiales, verdaderamente no tan numerosos, concernientes a la Catequesis en la Iglesia Católica. Podemos, además, volvernos hacia Catechesi tradendae como hacia un momento de la historia de la Catequesis, un hito fecundo, un indicador que marca el camino. Treinta años han pasado y ellos nos permiten una mirada en perspectiva. ¿A partir del punto en el que estamos hoy, qué podemos entender de este texto? Entenderlo eventualmente para nuestro beneficio, para el bien de la Catequesis en la Iglesia de hoy. ¿Qué líneas podemos trazar que abarquen estos treinta años?

1.2. Treinta años

A lo largo de estos treinta años muchos acontecimientos se han visto en la historia del mundo y lo mismo podemos decir de todo lo ocurrido a lo largo de más de dos mil años de historia cristiana. ¿En qué mundo estábamos en 1977, cuando se desarrolló el Sínodo, y después en 1979, cuando Catechesi tradendae vio la luz? ¿Es el mismo mundo de hoy? Seguramente, si y, al mismo tiempo, no lo es. Tratando de evocar aquella época, dos cosas que simbolizan bien las diferencias, me vienen  al espíritu: hace treinta años no existía Internet y el muro de Berlín no había sido derribado. Estos dos elementos nos muestran, simplemente, que vivíamos en otro espacio político, social, cultural y también religioso.

Espacio político y social: el mundo estaba dividido en dos y el conflicto entre los grandes podía también estructurar la existencia de los individuos y de las naciones. Las relaciones próximas tanto como las internacionales estaban comandadas por un conflicto fundamental, la guerra fría. Este conflicto comandaba todos los demás: la descolonización, el advenimiento de nuevas naciones, algunos movimientos revolucionarios…La vida de millones de seres humanos durante esas decenas de años dependía de esa bipolaridad. Se estaba de un lado o del otro, con todos los componentes y convicciones que cada uno de ellos implicaba. Si bien, en esa época hablábamos del “tercer mundo”, para designar a los países que no pertenecían a ninguno de los dos bloques que estaban enfrentados en la guerra fría, las fronteras estaban bien marcadas y, con ellas, el rol del poder y de las autoridades. Cada uno sabía de qué lado estaba. “Terrorismo” era una palabra desconocida. La ilusión residía en que la emigración era un fenómeno transitorio. La palabra “mundialización” (globalización) no formaba parte del vocabulario cotidiano.

El “mayo francés del ‘68” había sacudido el dispositivo, pero la estabilidad del orden político, social y religioso parecía asegurada por mucho tiempo. Esos años fueron aquellos en los que Francia estaba todavía bajo el influjo de las décadas gloriosas (1945 – 1975). A pesar del conflicto del petróleo en 1973, el optimismo era de rigor. Eran años de prosperidad en los que reinaba la convicción de que la miseria iba a disminuir a medida que aumentaba la riqueza. En la lucha por el progreso, cada uno de los protagonistas: el Este y el Oeste pretendían tener la llave del porvenir. Un obispo de Polonia me decía en aquel entonces: “Tenemos comunismo para cinco siglos, será mejor que nos acostumbremos”. Relaciones de estrategias, negociaciones, ajustes…

Al mismo tiempo, nada comparable a Internet estaba a disposición del público, tampoco lo estaba la PC, ni el teléfono móvil ni ninguno de esos elementos tecnológicos que hoy habitan nuestra cotidianidad. La difusión de los saberes, de las tradiciones y de las experiencias llevaba su tiempo y se hacían laboriosamente. Las comunicaciones no tenían la inmediatez a la que hoy estamos acostumbrados. Culturalmente, también, el espacio era diferente. Nos manejábamos con la máquina de escribir y con los dictados a la secretaria; dependíamos del correo postal que nos hacía esperar semanas y, a veces meses, antes de la llegada de una respuesta; utilizábamos una enormidad de tiempo para buscar las informaciones… Wikipedia y Google no existían…  El espacio físico y cultural no aparecía entonces tan condicionado por la mirada que sobre ellos tiene Internet y el mundo de la información, pero al mismo tiempo era menos confuso. Las fronteras intelectuales y culturales estaban bien definidas y transgredirlas entrañaba un riesgo. Las crisis en diversos campos (Liturgia, Teología de la liberación, Catequesis…) son una buena ilustración.

En Francia, para hablar de la Catequesis, la gran mayoría de los chicos era todavía catequizada en los organismos parroquiales y escolares que tenían la solidez proveniente de siglos en los que esto se realizaba de este modo. A partir de San Vicente de Paul, la Comunión solemne era acompañada por la renovación de las promesas bautismales y de este modo se concluía la Catequesis de la infancia.

La Catequesis comenzaba, poco a poco, a movilizar a muchos laicos y así la ésta comenzó a ser también Catequesis de adultos. Había cuestionamientos y dificultades, sobre todo en cuanto a la comunicación y a la motivación, que parecían relacionarse más bien con cuestiones pedagógicas y de método, es decir con cuestiones del hacer catequístico. Se percibía la necesidad de ajustar, de crear, de formar… Por eso, la multiplicación de programas, directorios y líneas de orientación. La multiplicación, también, de experiencias pedagógicas y de aquello que se ha dado en llamar “la  Catequesis renovada” o el “movimiento catequístico”.

El suelo permanecía firme y se sabía qué hacer; pero no todo era cuestión de tiempo, de energía y de buena voluntad. El Sínodo convocó a más de doscientos obispos llegados desde distintos lugares del mundo, por cierto, no con pocas dificultades. Realizando recientemente una síntesis de sus aportes, se podía observar claramente el cuidado en la continuidad en lo que había iniciado el Concilio.

El Concilio había terminado diez años antes. La institución católica aparecía sólida. Un nuevo Papa acababa de llegar precisamente de la frontera radical. Hombre de la comunicación y de los medios, su elección expandió las fronteras políticas y culturales. Catechesi tradendae es uno de sus primeros textos. Una buena clave para leerlo consiste en ver cómo articula, por un lado, la estabilidad y, por el otro, la novedad que surge. El orden y el movimiento. Ése es el punto de vista que yo les sugiero que adopten. Catechesi tradendae propone una visión que se refiere a la Catequesis clásica y trata de integrar la novedad, avalándola. Intentemos asumir esta visión en el texto, después de resituarlo dentro de la historia a lo largo de la modernidad, para poder ver luego, en la tercera parte, las cuestiones que pueden abrirse a partir de él.

1.3. Un texto dialéctico

Cuando uno realiza una lectura espontánea de Catechesi tradendae tiene una extraña impresión. Se tiene la impresión de un texto que se desdobla, de un texto fracturado. Para decirlo de otra manera,  la  Catechesi tradendae parece querer seguir dos líneas que hacen a dos visiones distintas y opuestas que constituyen un mismo y único documento. Encontramos una suerte de desdoblamiento en el discurso. Por un lado, abundan las afirmaciones principiales y las normativas. Así las expresiones “es necesario” y “se debe” aparecen más de cincuenta veces… (“doit”, 32 y “il faut”, 18 en el texto autorizado en francés), prácticamente en cada párrafo. Pero al mismo tiempo, ellas son seguidas de infinitos matices, como si el enunciado del principio apelara inmediatamente a la evocación de la diversidad y de la complejidad de las situaciones en las que, efectivamente, el Sínodo se había realizado. Las expresiones “il faut “y “on doit “están acompañadas por otras expresiones como, por ejemplo, “dependiendo de…” y  “pero…”

El texto afirma fuertemente un cierto número de imperativos y de evidencias y, al mismo tiempo, no puede ignorar que no son así, que las cosas en lo cotidiano no son tan simples. En síntesis: principios, por una parte, y realidad, por la otra. Visión principial y visión empírica que el texto trata de conjugar sin logar articularlas siempre.

Un ejemplo entre otros: “La peculiaridad de la Catequesis, distinta del anuncio primero del Evangelio que ha suscitado la conversión, persigue el doble objetivo de hacer madurar la fe inicial y de educar al verdadero discípulo por medio de un conocimiento más profundo y sistemático de la persona y del mensaje de Nuestro Señor Jesucristo. Pero en la práctica catequética, este orden ejemplar debe tener en cuenta el hecho de que a veces la primera evangelización no ha tenido lugar…” (19). Hay, de un lado, un orden ejemplar de conocimientos sistemáticos y, del otro, unas situaciones prácticas que el texto detalla para arribar a estos binomios:
- una enseñanza sistemática se opone a una enseñanza ocasional o improvisada,
- una enseñanza sobre lo esencial y una enseñanza sobre cuestiones más controvertidas,
- una enseñanza completa que no deja atrás el primer anuncio…

Veamos: ordenada, sistemática, centrada sobre lo esencial, por un lado, se oponen a improvisada u ocasional, parcial, controvertida…Las mismas palabras cambian de sentido sobre uno u otro registro. Así, por ejemplo la memoria se refiere,  al mismo tiempo, a la técnica de la repetición (55) como a la memoria profunda de la Iglesia (22). La palabra enseñanza también aparece con diversos registros. Es, a la vez, enseñanza de la Revelación de Cristo y de la Iglesia y la operación pedagógica de la transmisión de saberes. Del mismo modo, la Catequesis es doblemente enseñanza: desde el punto de vista teologal y desde el punto de vista pedagógico. Ambos aspectos están supuestos y se conjugan. Esta suerte de dualidad en el texto manifiesta que una visión principal, unificada y homogénea de la Catequesis ya no es posible.

En esta línea la Catechesi tradendae tiene un especial cuidado en no dar una definición de Catequesis. No se puede determinar la acción catequética partiendo de una definición a priori. Es preciso tener conjuntamente las situaciones y las finalidades, las operaciones y la visión.  Es preciso organizar los distintos puntos de vista que los obispos manifestaron en el Sínodo. Es preciso partir de un eje. Desde la enseñanza de Cristo, el documento intenta describir los distintos aspectos de la Catequesis. Para ser fiel al Sínodo, no puede hacer otra cosa, pero esto ha hecho del texto un texto dialéctico.

En ese sentido la Catechesi tradendae refleja bien la realidad de entonces e insinúa la de hoy. Es posible formular la hipótesis siguiente: CT arriba al término de la Catequesis clásica y, al mismo tiempo, se ve en la coyuntura de percibir que esa Catequesis ya no corresponde a las nuevas situaciones y a su compleja diversidad. Una Catequesis ideal, que no puede englobar todo el espacio ni homogeneizar todas las situaciones. Se tiene la impresión de que, a partir de un centro y a través de un movimiento centrífugo, CT se esfuerza por “estirar” al máximo el modelo principal, al cual ella se refiere, sin llegar totalmente de ajustarse a la realidad. El modelo ha perdido su hegemonía y su carácter englobante. Ya no cubre el espacio social ni el espacio cultural. En un espacio social todavía estable al que los medios ya empezaron a aportar cierta movilidad y también en  una Iglesia afianzada en la que las pedagogías nuevas introducen sus prácticas inéditas, Catechesi tradendae trata de asumir la responsabilidad de ensamblar lo antiguo y lo nuevo desde la dualidad de un texto dialéctico. Es así que intenta referirse a unos principios que hacen a la Catequesis clásica. De este modo aparece la norma, pero localizada en el tiempo y en la situación.

Jacques Audinet,
Institut Catholique de Paris

(Traducción  libre y directa del Francés, realizada en el ISCA, a partir del texto enviado por el Padre Darío Gustavo Gatti
del Instituto Raspanti, Haedo, Prov. de Buenos Aires, Argentina).

cursos

Cursos y Talleres del ISCA: Ultima edición

Hasta después de Pascua (15 de abril) podemos inscribirnos en la última edición de los Cursos de Acreditación 2009 del ISCA. Es la última oportunidad de aprovechar estos cursos y talleres antes de su reformulación. Son oportunidades únicas de vivir una experiencia de formación a distancia acompañados por profesores especialistas y una comunidad fraterna de catequistas. Los cursos son estos:

1. Catequética Fundamental. Un modo de pensar la Catequesis en la Argentina de hoy.
2. Una mirada al Directorio General de Catequesis desde el documento argentino Navega Mar Adentro.
3. El saber hacer del Catequista de Niños.
4. El sujeto de la Catequesis en la cultura comunicacional.  
5. Liturgia y sacramentos: la reflexión catequética  
6. Cristología: un acercamiento al diálogo
7. Diálogo entre la Catequesis y la Psicología
8. Curso de Agentes Multiplicadores

También está abierta la inscripción para nuestros dos Talleres:
1. Adolescencia y Fe: Metodología y Espiritualidad 
2. Taller de Catequesis Familiar 

Para obtener más información podemos dirigirnos al sitio web del ISCA: http://www.isca.org.ar/cursos.htm
Curso de Catequesis y Comunicación
En el sitio web del ISCA, nuestro tradicional espacio de Aula Abierta y Foro se abre para ofrecer un curso informal de catequesis y comunicación. Cada dos semanas publicaremos una nueva entrega de este curso en nuestro sitio web, con ejercicios y encuestas para participar activamente.
La dirección es
http://www.isca.org.ar/nota.php
89-soc.cat.

 ISCA semipresencial
Los alumnos del Curso de Agentes Multiplicadores de la diócesis de Zárate – Campana entraron en su etapa de convocatoria y discernimiento para este camino de aprendizaje. Después de esta instancia, en mayo de este año, comenzarán los encuentros preparatorios de este curso semi-presencial. Comunicarse con Mara Paolini
camzc@isca.org.ar

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Junta Nacional de Catequesis
Como parte de la agenda de encuentros previstos para este año la Junta Catequística de la Argentina tuvo su primer reunión los días jueves 26 y viernes 27 de marzo en San Nicolás. Esta Junta, que congrega a los representantes de las áreas y regiones de la catequesis nacional, presentó los Informes 2008  de los Equipos y de las Regiones, también se analizó el proyecto del III CCN 2012 y se trabajó en la preparación del ENADIR 09. Secretaría: ceciliabava@hotmail.com

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RIIAL (Red de Informática de la Iglesia en América Latina)
Un webinar (WEB-based semINAR) es una conferencia a través de Internet en la cual se puede participar con sólo acceder desde navegador web, ver y oír al presentador, hacer consultas, ver la presentación o documento y varias cosas más.  La Red Informática de la Iglesia de América Latina (RIIAL) presenta el suyo con muchas actividades para compartir. Puede obtenerse información en el sitio web del Centro RIIAL Guadalupe, http://www.riial.org/aplicativos/modules.php?name=News&file=article&sid=183

CANAL DE TV SALESIANO EN YOUTUBE
ANSchannel es el nombre del canal con el que la Agencia de Información Salesiana ha desembarcado en Youtube para ofrecer información en vídeo sobre la vida de los salesianos. "ANSchannel está abierto a todos los que desean mandar algún vídeo, de naturaleza informativa, sobre la experiencia juvenil y salesiana -según afirma don Donato Lacedonio, su director. -Sabemos que en nuestras obras hay muchas actividades y que la creatividad que caracteriza el mundo salesiano es también grande. De modo particular esperamos las imágenes de las iniciativas que se realizarán para celebrar los 150° años de fundación de la Congregación Salesiana".
La dirección para entrar y disfrutar de sus videos es http://www.youtube.com/ANSchannel 

 
 


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